martes, 13 de diciembre de 2005

♥ LUCRECIUS MONSTRORUM ARTIFEX

LUCRECIUS MONSTRURUM ARTIFEX







“Denunciar que el mundo y nuestra identidad son ilusorios o susceptibles de desvanecerse, denunciar que no sabemos qué somos ni quiénes somos supone abrir las compuertas al pavor ante lo desconocido mental que acaba de ser incluso lo desconocido físico, la negación de la realidad usualmente percibida.”

Pere Gimferrer



1

El problema es pensar que hemos sido creados por alguien que ha jugado a ser dios, todas nuestras convicciones de postín quedarían reducidas a un pequeño número de conjeturas malévolas: quién soy, cómo me llamo, qué estoy haciendo en este aparcamiento. Todas nuestras teorías andarían descalzas y desalmadas, en un momento estaríamos viéndonos a nosotros mismos en la tele de nuestros pensamientos más en lo oscuro. Volveríamos hacia atrás en el lamento, volveríamos a la época de la queja. La mantequilla estaría más cara, dios nos habría dejado de su mano. En la religión de la carne su presencia lejana de nuestros tiempos que hierven he encontrado muchas veces el poder de la belleza sin existencia que he predicho. Soy un espíritu filósofo del tiempo que viaja por la mente de los hombres y las fertiliza con sus encantamientos, soy inmortal, transparente y eterno y soy capaz del beso y de la destrucción.
Pero no soy como tú puedes comprenderme, de veras que yo no soy así.
Nos movemos en lo superficial de la superficialidad de las cosas, no obtenemos nada de todo aquello que nos da igual. Nos interesamos por todo aquello que nos interesa de una manera interesada...y...¿Por qué así hacerlo? Buscamos el bien material y nunca el bien de nuestra alma, si supiéramos que alcanzando el bien de nuestra alma alcanzaríamos el bien material todos nosotros seríamos mucho más felices.
El problema primero es que nos movemos en la superficialidad de las cosas, el problema segundo es que entrando en ellas sólo nos preocupamos por conseguir un bien material y el problema tercero es que a propósito ignoramos muchas cosas.
Soy un espíritu formado por muchos espíritus, enseñar es la mejor manera de aprender, sobre todo cuando se sabe menos que los alumnos. Eso lo aprendí siendo maestro. Pero también aprendí que puedo ser lo que me plazca, desde el tiempo en que los ángeles amaron a las hijas de los hombres y engendraron gigantes existen los espíritus condenados a vagar por el mundo, son las almas de aquellos a los que Dios les cerró el paraíso y el infierno por no ser ni de orden celeste ni terrenal. Pero también puedo ser un hombre que se creé un espíritu en un aparcamiento, un hombre que se preocupa encerrado en su coche por la subida de los precios de la mantequilla. Un espíritu que piensa como un hombre o un hombre que piensa como un espíritu. Las ideas racionales no deberían producirnos dolor. Lo normal es que suframos por ideas irracionales, y esas ideas irracionales son las que quiere curarnos el psicólogo...pero ¿Qué pasa cuando las ideas racionales son las que nos hacen sufrir? Nuestra percepción de las cosas debe estar homologada con lo que corresponde a la percepción de la mayoría, es lo correcto, lo que vemos peculiarmente no está normalizado y por lo tanto debemos apartar nuestra percepción a la del grupo. Yo no puedo verme como un espíritu si todos los demás me ven como un hombre. Nuestras ideas, pensamientos y emociones deben ser comunes, gregarias, es decir, humanas, entendiendo por humano todo lo vulgar; lo extraordinario debe ser sometido a un nuevo acto de reflexión, la reflexión es importante porque cualquier acto que tomemos va a definir nuestro futuro. Si in hombre quiere ser genial debe apartar los ojos de lo vulgar y ponerlo en lo absolutamente excepcional...pero ¿Si un hombre quiere ser un espíritu, y si un espíritu quiere ser un hombre? Nos contemplamos a nosotros mismos como una fuente de problemas y eso nos provoca neurosis y sin embargo lo llamamos intentar ser razonables...¿Soy un espíritu o soy un hombre? ¿Puede un espíritu preocuparse por el precio de la mantequilla? Sí, si fuese un espíritu que se preocupa por el precio de la mantequilla. Es así de simple.
2


Las lentes eran demasiados grandes, en sus ojos se adaptaron de manera exacta y vivió con ellas toda la vida. Su raza podía ver el futuro y por eso necesitábamos que pudiera transmitírnoslo. Necesitábamos sus datos. De toda la colonia de la primera nave espacial que llego a Venus, sus padres fueron los únicos que sospecharon que entre los niños del experimento estaban sus hijos. La colonia sólo podía saber que un determinado número de criaturas gestadas iban a ser seleccionadas para el experimento de AUMENTO SENSORIAL, o A.S como vulgarmente se conocía a esa modalidad de medicina progresiva. Todo salió a pedir de boca, los primeros pequeños empezaron a demostrar una visión precognitiva extraordinaria y difícilmente podían dedicarse a otra cosa que no fuera la videncia excepto un número muy limitado de telépatas pensantes que fueron desechados antes de llegar a la medianía de la edad infantil con el beneplácito de sus progenitores. La sociedad había comprendido por fin que los seres no productivos eran desechables y todo el mundo temía esa hora fatal del retiro forzado que suponía la muerte. Yo pertenezco a una raza de espíritus y por eso puedo contarlo, aunque anteriormente hayáis podido apreciar en mí lo que se conoce como bache temporal, ahora sí que estoy seguro de mi naturaleza angélica. Los envidiosos subcutáneos, una raza alienígena que los humanos permitieron que viviera bajo su piel a cambio de la paz mundial, han desarrollado una nanotecnología poderosa capaz de influir en el perfecto transcurrir del ETER, en el ETER se mezclan y se confunden en convivencia armónica mi raza angélica, con la espiritual de grado ocho a grado cero, con la infraespiritual y con la humana. Los subcutáneos han creado maravillosas civilizaciones del tamaño de un átomo, todas ellas conectadas entre sí por portales teleyectores de energía teletransportadora que les hacen viajar de ser humano a ser humano en una infinita y basta red de mundos. Los subcutáneos se limitan a confundirnos los unos con los otros y nos hacen creer cosas que en realidad no existen, por eso, yo, que soy de una naturaleza muy superior, me encontraba en un aparcamiento preocupándome por los precios de elementos que no necesito, como un vulgar humano. Ahora ya estoy seguro de mi naturaleza superior y de mi misión en este planeta. Aparento ser un anciano calvo y desdentado de más de ochocientos años en una penosa residencia de provincias, pero eso no es más que un cascarón porque pertenezco a la raza de ángeles en su casta más alta, de hecho soy la reencarnación del arcángel Uchiel y debo procurarme el contacto de mis hermanos de las estrellas en medio de estos penosos seres humanos que pululan a mi alrededor solos y desconsolados, ahora estoy en un aparcamiento pero soy un ángel; mañana es posible que sea dios pues lo ángeles cuando morimos somos dioses y creamos nuestros propios universos en miniatura para venderlos en las ferias de los Creadores Universales de Galaxias, estos seres no pueden crear sin la función de Creación activada pues son en sí mismo máquinas perfectas que necesitan el auxilio de un dios y los patrones de su mundo inventado para dar materia al universo y brillo y luz a la galaxia que sacan de sus entrañas metálicas con dolor. Comprendo que para unos simples humanos del siglo treinta y cinco, conocer esta verdad puede llegar a ser doloroso, pero es para ellos para quiénes escribo pues son ellos los únicos capaces de parar todo esto, toda esta maldad que se nos viene encima. Vosotros sólo sois una rémora y un espanto. Habéis observado vuestras feas caras deformadas por la cirugía plástica y vuestros cuerpos atléticos de cientos de años y habéis rechazado el envejecimiento pero el envejecimiento llega también para vosotros como ha llegado para mí, podréis vivir quizás tres mil o cuatro mil años y tener el aspecto que mi cascarón tiene con ochocientos pero al final también seréis viejos porque la humanidad no ha conseguido vencer a la vejez ni a la muerte. Ha conseguido retrasar ambas, pero nada más. Desde los tiempos de la gran H, cuando conseguimos abrir la puerta al hiperespacio y los viajes espaciales se convirtieron en excursiones campestres, toda la preocupación del ser humano se concentró en comunicarse con los seres que siempre habíamos estado con ellos en otras dimensiones, los subcutáneos, los ángeles y los espíritus e infraespíritus. Siempre es curioso constatar como los hombres no están capacitados para esa realidad que les sobrepasa. Los videntes les aterran, el don precognitivo les asusta, el que puede mirar más allá les espanta. Cuando a mediados del siglo veintiuno surgió el primer niñoser, la primera especie híbrida mezcla de humano y mezcla de otros animales para modificar su material genético pocos pudieron ver en él, tal era su preciosidad y magnificencia, que tenía en su código genético también modificaciones de sus propias modificaciones, en sí era una réplica de sí mismo que se había sobrevivido, era la más apta, la mejor preparada y la mayor de todas. Era un ser superior pero mortal y eso desanimó mucho a los hombres de ciencia que lo ocultaron con el afán de haber vencido a la muerte pero a esa vieja ramera nadie la vence, doce siglos más tarde la comunidad científica tuvo que admitir que la muerte no se podía vencer, que todo se podría mejorar, adaptar, combatir...pero la muerte era en fin La Muerte y era la Señora de Todo por eso muchos la adoraron provocando acontecimientos luctuosos después de los holocaustos y los grandes cataclismos a los que la humanidad, pertinaz y obcecada, sobrevivió con elegancia. Y después de dominar los viajes en el espacio—cosa que no hubiese sido posible sin haberse dominado antes los códigos genéticos y la creación de perfectos niños-ser--, la comunidad científica se dividió entre los que querían vencer a la muerte y sólo consiguieron retrasarla y los que querían entrar en contacto con los seres de otras dimensiones con los que convivían desde siempre sin saberlo y que eran muchas veces los que inspiraban a creadores de poesía, literatura, ingeniería y matemática. Entonces se descubrieron por azar los viajes en el tiempo y podíamos viajar al futuro hasta Siempreigual, pues llega un momento en el que el futuro es idéntico por más que avances en él y muchos desistieron de semejantes iniciativas por puro desconsuelo creándose sectas de suicidas y de criminales cuando muchos lamentaron haber ido tan lejos en sus pesquisas pues todo era exactamente lo mismo, un eterno retorno, un reencuentro en el que apenas variaba el color del entorno, la composición de las ciudades y la psicología de sus habitantes. Muchas razas alienígenas nos fueron hostiles y la industria armamentística siguió siendo un negocio boyante y aún hoy lo sería de no haber pactado con los subcutáneos la paz, porque nadie puede luchar con un enemigo que no puede verse y que su poder reside en confundir y enloquecer a los humanos haciéndoles creer en cosas que no existen. Por eso yo tomé el nombre del primer niño venusino, Lucrecius, que fue capaz de ver el futuro y que por eso le colocaron esas obsoletas gafas que ahora nos dan tanta risa para grabar la información que recibía desde detrás de sus ojos sobre el más allá. La historia de por qué y cómo los subcutáneos me disuadieron de creerme un ángel haciéndome creer humano es otra hazaña mínima de esos seres que nos controlan desde el interior de nuestra piel haciéndonos llegar a la locura y con los que nunca debimos firmar la paz, pues estoy dispuesto a creer que con el tiempo harán creer a todos los ángeles que son de naturaleza inferior y cuando sean espíritus los someterán con la magia y cuando sean humanos los destruirán. Estoy en un aparcamiento, antes de que sepáis como llegué hasta aquí debéis saber como llegué a la residencia de ancianos. Que las fuerzas del Cosmos os protejan de la maldad de los subcutáneos y os bendigan a todos con su abrazo celeste y que estas páginas sirvan de advertencia a los sabios de los siglos que han de venir y hagan escarmiento en vuestras molleras de hombres.
3

Las voces llegaban y se marchaban como había venido, y mi cuerpo, encima de unos zapatos, se mantenía milagrosamente de pie. Con mucho esfuerzo conseguí hacerlo andar extrañado de mi no presencia y de lo que me había convertido,. Era un periodo de soledad, yo al menos así lo sentía; pero lo más extraordinario era hacer entender a los demás mi transformación. Nadie era capaz de entender que había sido un ángel y que los subcutáneos me habían transformado en un anciano de ochocientos años. Las personas humanas lloraban a mi alrededor y con la compañía de unos hombres con camiseta y zapatillas blancas a juego con los pantalones iniciaban un cortejo fantasmal que gemía y lamentaba cosas profiriendo vocablos que yo no entendía muchas veces y asegurándome muchos de esos desconocidos que no eran sino mi familia y que me querían.
Me entregaron a unos celadores que yo reconocí como los Guardianes del Tiempo, los celadores me hicieron toser y abrir la boca y me miraron con luz los ojos pero yo sólo quería hacerme transparente para que mis espaldas se hicieran elásticas y descomprimiesen mis largas alas anchas para que en mi forma mitológica pudiera ser reconocido, no lo logré y pasé a intentar darme a conocer como un Ser de Luz que es la forma más común que adopta un ángel, acelerando para ello mi transparencia haciendo vibrar cada átomo de mi cuerpo con el diapasón de la mística a la velocidad de la fusión del radio, tampoco hice brillar así a mi verdadero ser. Estaba confundido en medio de una multitud anhelante que esperaba de mí que me reconociera como lo que creían que era: un hombre anciano. En medio de aquella multitud me apenaba contemplar a los que decían ser de mi familia, cuando yo no tengo más familia que la celeste y más hermanos que los de las estrellas. Sentía latir mi corazón con fuerza mientras cruzaba los pasillos. Quería transformar todas mis células en energía vibrando a una velocidad cósmico-sideral ya olvidada, cuando los Guardianes se percataron de mis intenciones y me inyectaron substancias que transformaban mi carne en paja, de ángel me convertí en espantapájaros y corría por los pasillos con mi cuerpo de anciano relleno de fibra seca hasta que la multitud de aquel centro se interpuso en mis actos, en mis pensamientos, se metió en mi cabeza y bajo mi piel como los subcutáneos y me acostaron convertido en un trapo.
En ese estado debí pasar demasiado tiempo, porque cuando me desperté me llevaron directamente a un lugar lleno de cuerpos vivos deteriorados por el tiempo, cuerpos de los que yo ya era uno de ellos, cuerpos con los que formar un montón de calor. Girábamos como peonzas entre hombres de blanco y hombres de verde, entre señoras con el pelo negro y los ojos grises y hombres que hablaban susurrando. Mesas con cuatro patas sobre continentes que existen y en medio yo, con el pensamiento de fingir ya puesto en mi cabeza, con la razonable complacencia con los demás para no ser molestado en mi ser más interno, la libertad de lo que yo había sido no podían quitármela: sí, sería un anciano, tendría un cuerpo de anciano, descansaría en un lugar habitado por ellos y vigilado por todos...pero recordaría siempre en qué me habían convertido y quiénes investigando de qué manera...de qué manera...en todo ello gastaría mi tiempo. Nunca sospecharían nada malo de mí, les daría la razón en todo pero crearía mi propia manera de salir volviendo a mi ser natural, volviendo a ser un Ángel de Dios, volviendo mi ser a la luz de la luz.
4


He seguido una serie de mantras para desprenderme de mi cuerpo físico y viajar por el astral sin conseguirlo, los subcutáneos han limitado todos mis poderes, y en este lugar de punición no consigo activar ninguno de mis centros psíquicos, todos mis chacras están muertos y yo padezco hambre y sueño y necesidad como cualquier mortal que haya pisado la tierra. Todo hombre encarnado debe conocer su referente espiritual pero ni siquiera en este grado mínimo alcanzo a ver la comprensión, para colmo de mis males han conseguido hacerme retroceder en el tiempo todos mis enemigos de lo que ahora soy capaz de darme cuenta. Hombres de más allá del siglo treinta y cinco cuando este texto llegue a vosotros podréis comprender la naturaleza de mi dolor. Mi vida se limita a dormir enjaulado en una cama y después a bajar a un salón donde hay prensa y libros y televisores, extraños seres me visitan y entre llantos me juran ser mis hijos, mis sobrinos o mis nietos pero yo no les reconozco en absoluto ni sé por qué insisten tanto en remarcarme sus lazos de sangre. Abandonan el centro desesperados y suspiran cuando les digo que soy un ángel que ha sufrido una venganza, insisten en que nos encontramos en el año 1977 y a tenor de lo poco avanzado de la tecnología que me rodea debe ser todo cierto. Ni una simple computadora nos acompaña y el edificio no se mueve por domótica girando hacia el sol para buscar su fuente de energía y nos calentamos con el antiguo petróleo. Mis compañeros ancianos no tienen ochocientos años sino setenta, ochenta y algunos poco más. A penas serían unos niños en mi época y se burlan de todo lo que les cuento haciéndome pasar por un loco. Aunque ya he admitido mi humanidad porque es un hecho, los hombres de verde, expertos en alguna forma de medicina, insisten en que trague cápsulas que me hacen dormir o sentirme cansado o muy pesado y yo sólo dispongo de mi memoria para crear un monstruo. Al horror sólo puede combatírsele con el horror y en esas me encuentro, echo mano de mis recuerdos de ángel para consultar las viejas fuentes de la magia de los primeros Nefelín y por las noches elaboro mis propios cánticos para elevarlos hasta la Realidad Superior Suprema por medio de rituales atávicos. En los finales del siglo veinte todavía subsiste la religión del Cristo, lo cual me emociona sobremanera, y los antiguos chamanes de esta religión conocidos como Sacerdotes y Hombres de Paz llegan hasta este centro con sus homilías y sus salmodias. Pocos conocen que se acerca su fin y con ellos el fin de la Iglesia, pocos conocen que el catolicismo morirá pronto, que tras la muerte de su actual líder espirutual Juan Pablo II, otro vendrá sólo para sufrir la destrucción de Roma y el Vaticano por las revoluciones contracatólicas y el Terrorismo Internacional. Después de él Petrus II llamará a toda Europa a la guerra santa contra el infiel y el mundo volverá a una edad media sin parangón. Las grandes religiones se destruirán mutuamente y el fin de la Iglesia terminará con la extenuación de sus fieles y la aparición de la gran Nave Nodriza con el conocimiento genómico humano suficiente para salvar de nuevo la civilización como lo hizo cuando el gran diluvio y la nave nodriza del orden excepcional NOE, guardó una copia del génoma de todos los animales y de todos los humanos para volver a crearlos después de las pesadas lluvias destructoras. La nueva NOE tendrá información suficiente para salvar a los elegidos de la Nueva Jerusalem y recrear las condiciones habitables de la tierra después de la hecatombe nuclear. La raza humana vivirá en paz con sus hermanos alienígenas hasta que descubra que ellos eran sus padres, sus creadores y sus dioses. Entonces lo ángeles habitaremos en la tierra y Jesucristo vendrá de su planeta para gobernar mil años y todos los Jesucristos vendrán de todos sus planetas a los planetas que necesiten ser gobernados en el Amor y de nuevo será la armonía sideral pero hasta entonces los rostros estarán bajos y probarán la sangre y la carne de sus hermanos y el hambre hará nuevos caníbales y los Estados inventarán zombis y un gran manto de confusión caerá sobre los ignorantes y los que no quieran abrir su mente pero con el gobierno de Jesucristo, el verdadero no el inventado por las religiones, desde su gran nave espacial Imperator Regnus, la humanidad alcanzará cotas inigualables de progreso. Pobre desdichado del que pueda saber esto antes de tiempo por medio del pitonismo o de los dones de la profecía porque se volverá loco y sus palabras no verán la luz, pero vosotros, hombres del siglo treinta y cinco, habéis de saber que los subcutáneos se están haciendo tan poderosos que han conseguido hacer retroceder a los ángeles en el tiempo convirtiéndolos en humanos sufrientes...¿Cuántos hermanos míos hay en mi misma situación? Sirvan estas palabras para que trasciendan todas las épocas, ya que lo escrito permanece, y lleguen hasta vosotros. Mientras tanto, provisto de velas substraídas de la sacristía del centro, practicando la antigua magia de los Nefelín, en la oscuridad de mi cuarto y amparado por la privacidad del insomnio, conseguiré crear un monstruo que me sirva en mis propósitos de destruir a los subcutáneos. El rito es complejo porque no sólo necesito los viejos hechizos nefelín, también debo buscar materia prima para crear al monstruo antes de reducirle para que entre por mis venas y siembre el terror en algún microcosmos subcutáneo obligando a sus gobernantes a que me devuelvan a mi antiguo ser angélico. Los ojos grises ya los he conseguido de la mujer del pelo negro, la lengua azul también está en mi poder, mañana buscaré manos huesudas y piernas-corvas. Más adelante saldré para buscar pies zambos y cuando todo este reunido en el altar que he improvisado en mi habitación y que oculto durante el día en mi equipaje...¡Temblad, subcutáneos, temblad, vuestro fin está próximo!
Publicado por josenogues @ 13:01 | 0 Comentarios | Enviar

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“Denunciar que el mundo y nuestra identidad son ilusorios o susceptibles de desvanecerse, denunciar que no sabemos qué somos ni quiénes somos supone abrir las compuertas al pavor ante lo desconocido mental que acaba de ser incluso lo desconocido físico, la negación de la realidad usualmente percibida.”

Pere Gimferrer



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El problema es pensar que hemos sido creados por alguien que ha jugado a ser dios, todas nuestras convicciones de postín quedarían reducidas a un pequeño número de conjeturas malévolas: quién soy, cómo me llamo, qué estoy haciendo en este aparcamiento. Todas nuestras teorías andarían descalzas y desalmadas, en un momento estaríamos viéndonos a nosotros mismos en la tele de nuestros pensamientos más en lo oscuro. Volveríamos hacia atrás en el lamento, volveríamos a la época de la queja. La mantequilla estaría más cara, dios nos habría dejado de su mano. En la religión de la carne su presencia lejana de nuestros tiempos que hierven he encontrado muchas veces el poder de la belleza sin existencia que he predicho. Soy un espíritu filósofo del tiempo que viaja por la mente de los hombres y las fertiliza con sus encantamientos, soy inmortal, transparente y eterno y soy capaz del beso y de la destrucción.
Pero no soy como tú puedes comprenderme, de veras que yo no soy así.
Nos movemos en lo superficial de la superficialidad de las cosas, no obtenemos nada de todo aquello que nos da igual. Nos interesamos por todo aquello que nos interesa de una manera interesada...y...¿Por qué así hacerlo? Buscamos el bien material y nunca el bien de nuestra alma, si supiéramos que alcanzando el bien de nuestra alma alcanzaríamos el bien material todos nosotros seríamos mucho más felices.
El problema primero es que nos movemos en la superficialidad de las cosas, el problema segundo es que entrando en ellas sólo nos preocupamos por conseguir un bien material y el problema tercero es que a propósito ignoramos muchas cosas.
Soy un espíritu formado por muchos espíritus, enseñar es la mejor manera de aprender, sobre todo cuando se sabe menos que los alumnos. Eso lo aprendí siendo maestro. Pero también aprendí que puedo ser lo que me plazca, desde el tiempo en que los ángeles amaron a las hijas de los hombres y engendraron gigantes existen los espíritus condenados a vagar por el mundo, son las almas de aquellos a los que Dios les cerró el paraíso y el infierno por no ser ni de orden celeste ni terrenal. Pero también puedo ser un hombre que se creé un espíritu en un aparcamiento, un hombre que se preocupa encerrado en su coche por la subida de los precios de la mantequilla. Un espíritu que piensa como un hombre o un hombre que piensa como un espíritu. Las ideas racionales no deberían producirnos dolor. Lo normal es que suframos por ideas irracionales, y esas ideas irracionales son las que quiere curarnos el psicólogo...pero ¿Qué pasa cuando las ideas racionales son las que nos hacen sufrir? Nuestra percepción de las cosas debe estar homologada con lo que corresponde a la percepción de la mayoría, es lo correcto, lo que vemos peculiarmente no está normalizado y por lo tanto debemos apartar nuestra percepción a la del grupo. Yo no puedo verme como un espíritu si todos los demás me ven como un hombre. Nuestras ideas, pensamientos y emociones deben ser comunes, gregarias, es decir, humanas, entendiendo por humano todo lo vulgar; lo extraordinario debe ser sometido a un nuevo acto de reflexión, la reflexión es importante porque cualquier acto que tomemos va a definir nuestro futuro. Si in hombre quiere ser genial debe apartar los ojos de lo vulgar y ponerlo en lo absolutamente excepcional...pero ¿Si un hombre quiere ser un espíritu, y si un espíritu quiere ser un hombre? Nos contemplamos a nosotros mismos como una fuente de problemas y eso nos provoca neurosis y sin embargo lo llamamos intentar ser razonables...¿Soy un espíritu o soy un hombre? ¿Puede un espíritu preocuparse por el precio de la mantequilla? Sí, si fuese un espíritu que se preocupa por el precio de la mantequilla. Es así de simple.
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Las lentes eran demasiados grandes, en sus ojos se adaptaron de manera exacta y vivió con ellas toda la vida. Su raza podía ver el futuro y por eso necesitábamos que pudiera transmitírnoslo. Necesitábamos sus datos. De toda la colonia de la primera nave espacial que llego a Venus, sus padres fueron los únicos que sospecharon que entre los niños del experimento estaban sus hijos. La colonia sólo podía saber que un determinado número de criaturas gestadas iban a ser seleccionadas para el experimento de AUMENTO SENSORIAL, o A.S como vulgarmente se conocía a esa modalidad de medicina progresiva. Todo salió a pedir de boca, los primeros pequeños empezaron a demostrar una visión precognitiva extraordinaria y difícilmente podían dedicarse a otra cosa que no fuera la videncia excepto un número muy limitado de telépatas pensantes que fueron desechados antes de llegar a la medianía de la edad infantil con el beneplácito de sus progenitores. La sociedad había comprendido por fin que los seres no productivos eran desechables y todo el mundo temía esa hora fatal del retiro forzado que suponía la muerte. Yo pertenezco a una raza de espíritus y por eso puedo contarlo, aunque anteriormente hayáis podido apreciar en mí lo que se conoce como bache temporal, ahora sí que estoy seguro de mi naturaleza angélica. Los envidiosos subcutáneos, una raza alienígena que los humanos permitieron que viviera bajo su piel a cambio de la paz mundial, han desarrollado una nanotecnología poderosa capaz de influir en el perfecto transcurrir del ETER, en el ETER se mezclan y se confunden en convivencia armónica mi raza angélica, con la espiritual de grado ocho a grado cero, con la infraespiritual y con la humana. Los subcutáneos han creado maravillosas civilizaciones del tamaño de un átomo, todas ellas conectadas entre sí por portales teleyectores de energía teletransportadora que les hacen viajar de ser humano a ser humano en una infinita y basta red de mundos. Los subcutáneos se limitan a confundirnos los unos con los otros y nos hacen creer cosas que en realidad no existen, por eso, yo, que soy de una naturaleza muy superior, me encontraba en un aparcamiento preocupándome por los precios de elementos que no necesito, como un vulgar humano. Ahora ya estoy seguro de mi naturaleza superior y de mi misión en este planeta. Aparento ser un anciano calvo y desdentado de más de ochocientos años en una penosa residencia de provincias, pero eso no es más que un cascarón porque pertenezco a la raza de ángeles en su casta más alta, de hecho soy la reencarnación del arcángel Uchiel y debo procurarme el contacto de mis hermanos de las estrellas en medio de estos penosos seres humanos que pululan a mi alrededor solos y desconsolados, ahora estoy en un aparcamiento pero soy un ángel; mañana es posible que sea dios pues lo ángeles cuando morimos somos dioses y creamos nuestros propios universos en miniatura para venderlos en las ferias de los Creadores Universales de Galaxias, estos seres no pueden crear sin la función de Creación activada pues son en sí mismo máquinas perfectas que necesitan el auxilio de un dios y los patrones de su mundo inventado para dar materia al universo y brillo y luz a la galaxia que sacan de sus entrañas metálicas con dolor. Comprendo que para unos simples humanos del siglo treinta y cinco, conocer esta verdad puede llegar a ser doloroso, pero es para ellos para quiénes escribo pues son ellos los únicos capaces de parar todo esto, toda esta maldad que se nos viene encima. Vosotros sólo sois una rémora y un espanto. Habéis observado vuestras feas caras deformadas por la cirugía plástica y vuestros cuerpos atléticos de cientos de años y habéis rechazado el envejecimiento pero el envejecimiento llega también para vosotros como ha llegado para mí, podréis vivir quizás tres mil o cuatro mil años y tener el aspecto que mi cascarón tiene con ochocientos pero al final también seréis viejos porque la humanidad no ha conseguido vencer a la vejez ni a la muerte. Ha conseguido retrasar ambas, pero nada más. Desde los tiempos de la gran H, cuando conseguimos abrir la puerta al hiperespacio y los viajes espaciales se convirtieron en excursiones campestres, toda la preocupación del ser humano se concentró en comunicarse con los seres que siempre habíamos estado con ellos en otras dimensiones, los subcutáneos, los ángeles y los espíritus e infraespíritus. Siempre es curioso constatar como los hombres no están capacitados para esa realidad que les sobrepasa. Los videntes les aterran, el don precognitivo les asusta, el que puede mirar más allá les espanta. Cuando a mediados del siglo veintiuno surgió el primer niñoser, la primera especie híbrida mezcla de humano y mezcla de otros animales para modificar su material genético pocos pudieron ver en él, tal era su preciosidad y magnificencia, que tenía en su código genético también modificaciones de sus propias modificaciones, en sí era una réplica de sí mismo que se había sobrevivido, era la más apta, la mejor preparada y la mayor de todas. Era un ser superior pero mortal y eso desanimó mucho a los hombres de ciencia que lo ocultaron con el afán de haber vencido a la muerte pero a esa vieja ramera nadie la vence, doce siglos más tarde la comunidad científica tuvo que admitir que la muerte no se podía vencer, que todo se podría mejorar, adaptar, combatir...pero la muerte era en fin La Muerte y era la Señora de Todo por eso muchos la adoraron provocando acontecimientos luctuosos después de los holocaustos y los grandes cataclismos a los que la humanidad, pertinaz y obcecada, sobrevivió con elegancia. Y después de dominar los viajes en el espacio—cosa que no hubiese sido posible sin haberse dominado antes los códigos genéticos y la creación de perfectos niños-ser--, la comunidad científica se dividió entre los que querían vencer a la muerte y sólo consiguieron retrasarla y los que querían entrar en contacto con los seres de otras dimensiones con los que convivían desde siempre sin saberlo y que eran muchas veces los que inspiraban a creadores de poesía, literatura, ingeniería y matemática. Entonces se descubrieron por azar los viajes en el tiempo y podíamos viajar al futuro hasta Siempreigual, pues llega un momento en el que el futuro es idéntico por más que avances en él y muchos desistieron de semejantes iniciativas por puro desconsuelo creándose sectas de suicidas y de criminales cuando muchos lamentaron haber ido tan lejos en sus pesquisas pues todo era exactamente lo mismo, un eterno retorno, un reencuentro en el que apenas variaba el color del entorno, la composición de las ciudades y la psicología de sus habitantes. Muchas razas alienígenas nos fueron hostiles y la industria armamentística siguió siendo un negocio boyante y aún hoy lo sería de no haber pactado con los subcutáneos la paz, porque nadie puede luchar con un enemigo que no puede verse y que su poder reside en confundir y enloquecer a los humanos haciéndoles creer en cosas que no existen. Por eso yo tomé el nombre del primer niño venusino, Lucrecius, que fue capaz de ver el futuro y que por eso le colocaron esas obsoletas gafas que ahora nos dan tanta risa para grabar la información que recibía desde detrás de sus ojos sobre el más allá. La historia de por qué y cómo los subcutáneos me disuadieron de creerme un ángel haciéndome creer humano es otra hazaña mínima de esos seres que nos controlan desde el interior de nuestra piel haciéndonos llegar a la locura y con los que nunca debimos firmar la paz, pues estoy dispuesto a creer que con el tiempo harán creer a todos los ángeles que son de naturaleza inferior y cuando sean espíritus los someterán con la magia y cuando sean humanos los destruirán. Estoy en un aparcamiento, antes de que sepáis como llegué hasta aquí debéis saber como llegué a la residencia de ancianos. Que las fuerzas del Cosmos os protejan de la maldad de los subcutáneos y os bendigan a todos con su abrazo celeste y que estas páginas sirvan de advertencia a los sabios de los siglos que han de venir y hagan escarmiento en vuestras molleras de hombres.
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Las voces llegaban y se marchaban como había venido, y mi cuerpo, encima de unos zapatos, se mantenía milagrosamente de pie. Con mucho esfuerzo conseguí hacerlo andar extrañado de mi no presencia y de lo que me había convertido,. Era un periodo de soledad, yo al menos así lo sentía; pero lo más extraordinario era hacer entender a los demás mi transformación. Nadie era capaz de entender que había sido un ángel y que los subcutáneos me habían transformado en un anciano de ochocientos años. Las personas humanas lloraban a mi alrededor y con la compañía de unos hombres con camiseta y zapatillas blancas a juego con los pantalones iniciaban un cortejo fantasmal que gemía y lamentaba cosas profiriendo vocablos que yo no entendía muchas veces y asegurándome muchos de esos desconocidos que no eran sino mi familia y que me querían.
Me entregaron a unos celadores que yo reconocí como los Guardianes del Tiempo, los celadores me hicieron toser y abrir la boca y me miraron con luz los ojos pero yo sólo quería hacerme transparente para que mis espaldas se hicieran elásticas y descomprimiesen mis largas alas anchas para que en mi forma mitológica pudiera ser reconocido, no lo logré y pasé a intentar darme a conocer como un Ser de Luz que es la forma más común que adopta un ángel, acelerando para ello mi transparencia haciendo vibrar cada átomo de mi cuerpo con el diapasón de la mística a la velocidad de la fusión del radio, tampoco hice brillar así a mi verdadero ser. Estaba confundido en medio de una multitud anhelante que esperaba de mí que me reconociera como lo que creían que era: un hombre anciano. En medio de aquella multitud me apenaba contemplar a los que decían ser de mi familia, cuando yo no tengo más familia que la celeste y más hermanos que los de las estrellas. Sentía latir mi corazón con fuerza mientras cruzaba los pasillos. Quería transformar todas mis células en energía vibrando a una velocidad cósmico-sideral ya olvidada, cuando los Guardianes se percataron de mis intenciones y me inyectaron substancias que transformaban mi carne en paja, de ángel me convertí en espantapájaros y corría por los pasillos con mi cuerpo de anciano relleno de fibra seca hasta que la multitud de aquel centro se interpuso en mis actos, en mis pensamientos, se metió en mi cabeza y bajo mi piel como los subcutáneos y me acostaron convertido en un trapo.
En ese estado debí pasar demasiado tiempo, porque cuando me desperté me llevaron directamente a un lugar lleno de cuerpos vivos deteriorados por el tiempo, cuerpos de los que yo ya era uno de ellos, cuerpos con los que formar un montón de calor. Girábamos como peonzas entre hombres de blanco y hombres de verde, entre señoras con el pelo negro y los ojos grises y hombres que hablaban susurrando. Mesas con cuatro patas sobre continentes que existen y en medio yo, con el pensamiento de fingir ya puesto en mi cabeza, con la razonable complacencia con los demás para no ser molestado en mi ser más interno, la libertad de lo que yo había sido no podían quitármela: sí, sería un anciano, tendría un cuerpo de anciano, descansaría en un lugar habitado por ellos y vigilado por todos...pero recordaría siempre en qué me habían convertido y quiénes investigando de qué manera...de qué manera...en todo ello gastaría mi tiempo. Nunca sospecharían nada malo de mí, les daría la razón en todo pero crearía mi propia manera de salir volviendo a mi ser natural, volviendo a ser un Ángel de Dios, volviendo mi ser a la luz de la luz.
4


He seguido una serie de mantras para desprenderme de mi cuerpo físico y viajar por el astral sin conseguirlo, los subcutáneos han limitado todos mis poderes, y en este lugar de punición no consigo activar ninguno de mis centros psíquicos, todos mis chacras están muertos y yo padezco hambre y sueño y necesidad como cualquier mortal que haya pisado la tierra. Todo hombre encarnado debe conocer su referente espiritual pero ni siquiera en este grado mínimo alcanzo a ver la comprensión, para colmo de mis males han conseguido hacerme retroceder en el tiempo todos mis enemigos de lo que ahora soy capaz de darme cuenta. Hombres de más allá del siglo treinta y cinco cuando este texto llegue a vosotros podréis comprender la naturaleza de mi dolor. Mi vida se limita a dormir enjaulado en una cama y después a bajar a un salón donde hay prensa y libros y televisores, extraños seres me visitan y entre llantos me juran ser mis hijos, mis sobrinos o mis nietos pero yo no les reconozco en absoluto ni sé por qué insisten tanto en remarcarme sus lazos de sangre. Abandonan el centro desesperados y suspiran cuando les digo que soy un ángel que ha sufrido una venganza, insisten en que nos encontramos en el año 1977 y a tenor de lo poco avanzado de la tecnología que me rodea debe ser todo cierto. Ni una simple computadora nos acompaña y el edificio no se mueve por domótica girando hacia el sol para buscar su fuente de energía y nos calentamos con el antiguo petróleo. Mis compañeros ancianos no tienen ochocientos años sino setenta, ochenta y algunos poco más. A penas serían unos niños en mi época y se burlan de todo lo que les cuento haciéndome pasar por un loco. Aunque ya he admitido mi humanidad porque es un hecho, los hombres de verde, expertos en alguna forma de medicina, insisten en que trague cápsulas que me hacen dormir o sentirme cansado o muy pesado y yo sólo dispongo de mi memoria para crear un monstruo. Al horror sólo puede combatírsele con el horror y en esas me encuentro, echo mano de mis recuerdos de ángel para consultar las viejas fuentes de la magia de los primeros Nefelín y por las noches elaboro mis propios cánticos para elevarlos hasta la Realidad Superior Suprema por medio de rituales atávicos. En los finales del siglo veinte todavía subsiste la religión del Cristo, lo cual me emociona sobremanera, y los antiguos chamanes de esta religión conocidos como Sacerdotes y Hombres de Paz llegan hasta este centro con sus homilías y sus salmodias. Pocos conocen que se acerca su fin y con ellos el fin de la Iglesia, pocos conocen que el catolicismo morirá pronto, que tras la muerte de su actual líder espirutual Juan Pablo II, otro vendrá sólo para sufrir la destrucción de Roma y el Vaticano por las revoluciones contracatólicas y el Terrorismo Internacional. Después de él Petrus II llamará a toda Europa a la guerra santa contra el infiel y el mundo volverá a una edad media sin parangón. Las grandes religiones se destruirán mutuamente y el fin de la Iglesia terminará con la extenuación de sus fieles y la aparición de la gran Nave Nodriza con el conocimiento genómico humano suficiente para salvar de nuevo la civilización como lo hizo cuando el gran diluvio y la nave nodriza del orden excepcional NOE, guardó una copia del génoma de todos los animales y de todos los humanos para volver a crearlos después de las pesadas lluvias destructoras. La nueva NOE tendrá información suficiente para salvar a los elegidos de la Nueva Jerusalem y recrear las condiciones habitables de la tierra después de la hecatombe nuclear. La raza humana vivirá en paz con sus hermanos alienígenas hasta que descubra que ellos eran sus padres, sus creadores y sus dioses. Entonces lo ángeles habitaremos en la tierra y Jesucristo vendrá de su planeta para gobernar mil años y todos los Jesucristos vendrán de todos sus planetas a los planetas que necesiten ser gobernados en el Amor y de nuevo será la armonía sideral pero hasta entonces los rostros estarán bajos y probarán la sangre y la carne de sus hermanos y el hambre hará nuevos caníbales y los Estados inventarán zombis y un gran manto de confusión caerá sobre los ignorantes y los que no quieran abrir su mente pero con el gobierno de Jesucristo, el verdadero no el inventado por las religiones, desde su gran nave espacial Imperator Regnus, la humanidad alcanzará cotas inigualables de progreso. Pobre desdichado del que pueda saber esto antes de tiempo por medio del pitonismo o de los dones de la profecía porque se volverá loco y sus palabras no verán la luz, pero vosotros, hombres del siglo treinta y cinco, habéis de saber que los subcutáneos se están haciendo tan poderosos que han conseguido hacer retroceder a los ángeles en el tiempo convirtiéndolos en humanos sufrientes...¿Cuántos hermanos míos hay en mi misma situación? Sirvan estas palabras para que trasciendan todas las épocas, ya que lo escrito permanece, y lleguen hasta vosotros. Mientras tanto, provisto de velas substraídas de la sacristía del centro, practicando la antigua magia de los Nefelín, en la oscuridad de mi cuarto y amparado por la privacidad del insomnio, conseguiré crear un monstruo que me sirva en mis propósitos de destruir a los subcutáneos. El rito es complejo porque no sólo necesito los viejos hechizos nefelín, también debo buscar materia prima para crear al monstruo antes de reducirle para que entre por mis venas y siembre el terror en algún microcosmos subcutáneo obligando a sus gobernantes a que me devuelvan a mi antiguo ser angélico. Los ojos grises ya los he conseguido de la mujer del pelo negro, la lengua azul también está en mi poder, mañana buscaré manos huesudas y piernas-corvas. Más adelante saldré para buscar pies zambos y cuando todo este reunido en el altar que he improvisado en mi habitación y que oculto durante el día en mi equipaje...¡Temblad, subcutáneos, temblad, vuestro fin está próximo!
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♥ DON RANA

DON RANA


Se mordía los labios por el frío, con un abrigo negro y un chaquetón debajo de lana de punto, el señor Salamanca, funcionario retirado de hacienda, se disponía a dar su paseo matinal hasta el parque de los álamos que había detrás de la orilla del río. Tenía que pasar por la acera que va al hospital y cruzar la calzada. Cuando lo hizo no reparó en un grupo de niños. Los niños le miraban con los ojos envueltos en un misterio, uno de ellos sostuvo entre sus manos una pelota de goma de color rojo y los demás dejaron de jugar. “Ahí viene” dijo uno de los muchachos y otro le contestó “Por ahí llega Don Rana” El señor Salamanca apretó el paso, hacía mucho frío, incluso para que unos chiquillos jugasen a la pelota en plena calle, por eso o por curiosidad el señor Salamanca se los quedó mirando con más interés de lo normal, no porque fueran un grupo de muchachos sólo, se los quedó mirando porque en ese momento los niños, el frío, la pelota de goma roja, encajaban con la calle y la mañana tan bien que todo era perfecto, hasta que uno de ellos habló, le miraba acercarse, estaría a veinte o treinta metros, le clavaba los ojos pero pensaba quue no podía oírle: “Don Rana” dijo...el resto de sus compañeros le miraron un instante, le miraron la boca que había dicho Don Rana y se quedaron mirándole un segundo más para ver si se movía y emitía un sonido cualquiera, en cambio de eso se rieron, un montón de niños con la cara gris y los músculos ateridos de frío se rieron porque de la boca de su compañero había salido un concepto que tendría que ser explicado por sí mismo o que se explicaba sencillamente a sí mismo: Don Rana. El señor Salamanca llegó muy cansado a la cama aquella noche, se hizo un ovillo al lado de su mujer y le hizo una confesión: “Virginia, nosotros hemos educado a nuestros hijos de una manera razonable. Es verdad que nunca les dejamos jugar con armas de juguete pero no han salido unos monstruos por eso. Sin embargo a los chicos de ahora no sé bien qué les pasa, es como si no tuvieran corazón” Su mujer guardó el silencio de una reina, sabía que su presencia bastaba para apaciguarle y habían pasado muchos años juntos como para que ella no supiera cuando debía contestar y cuando era mejor no hacerlo, sin embargo al día siguiente, mientras despedía a su marido para que se dedicara a su paseo matinal le aconsejó: “Si vuelves a cruzarte con los niños, no les hagas ningún caso” Don Rana palideció de vergüenza un instante, después se abotonó su abrigo negro, dio un beso a su esposa y salió a la calle. Esta vez la mañana era húmeda y por eso pensó que no vería a los niños, pero estaban allí. Eran cinco muchachos sucios, cinco muchachos callejeros de familias humildes pero no cinco raterillos criminales, no eran más que criaturas que habían crecido en casas donde había demasiados problemas, quizás hasta violencia y quizás falta de amor. Cuando le vieron dejaron de jugar y le gritaron: “Don Rana, buenos días” Casi era un saludo respetuoso o lo hubiera sido de no ser porque uno de los pequeños, demasiado pequeño incluso para tener diez u once años, emitiera un croar característico de los batracios que sin saber por qué al señor Salamanca le heló la sangre. El señor Salamanca cruzó la calle pero escuchó carcajadas a sus espaldas, risas infantiles pero crueles, risas de pequeños diablos de perfiles suaves y ceños fruncidos. El señor Salamanca no durmió bien aquella noche, a su alrededor sus sueños se llenaban de oscuros presagios, a sus setenta años se sentía como un ser humano diminuto y desvalido. “tienen razón” le dijo a su mujer mientras se afeitaba delante del espejo “soy una rana, soy como una ranita...” Su mujer le acarició su giantesca papada con cariño “Mi ranita” dijo. Era difícil que el señor Salamanca renunciase a su paseo matutino, así que esta vez acordó con su mujer que los niños no se reirían de él en absoluto, acordó que pondría los medios para que eso no sucediera. Sin saberlo, el señor Salamanca, había llenado de orgullo y fortaleza su rechoncho cuerpecillo, estaba henchido de valor, sabía como dominar la situación, no era una rana era un hombre, era un ser superpoderoso encumbrado en la cima de la creación que no se dejaría amedrentar por unos cuantos enanos despreciables, era el señor Salamanca, funcionario de hacienda retirado, padre ejemplar, esposo modélico, ciudadano impecable. Con una fuerte inspiración absorbió el aire gélido de la mañana, caminó con paso firme oteando el firmamento en espera de la inminente nevada, por un momento todo no sólo era normal era mejor de lo normal, era excepcional. “Don Rana, Don Rana, Don Rana” le gritaron los chicos, “Don Rana salúdenos” Sin saber por qué o porque el ser humano es imperfecto y estúpido muchas veces, el señor Salamanca levantó la mano levemente en forma de saludo. De inmediato una riada de croares le contestaron, los muchachos se divertían de lo lindo, se doblaban por los costados presas de una risa histérica y convulsa. El señor Salamanca se arrugó hasta convertirse en una sombra de lo que era, el alma se le colaba por los zapatos y besaba la acera congelada. Había perdido esa batalla, pero no la guerra. A la noche el señor Salamanca desdeñaba el torpor que le había hecho sentirse como un imbécil pero no se atrevía a decirle nada a su esposa, pensaba que ella lo consideraría como un signo de debilidad, una achaquez de sus años. Su mirada descendía húmedamente hasta la mirada de ella y ella, como si comprendiese, no había querido hacerle el menos comentario. El señor Salamanca había decidido ser tan insensible con los muchachos que tuvo miedo “Si no me controló” pensó “esto puede acabar en tragedia” Se durmió aquella noche sin estremecimientos, demasiado tranquilo.
A la mañana siguiente se le ocurrió algo original: llevaría puesto un gorro ancho de caza de color verde con una pluma de faisán, de esa manera los chiquillos le cogerían simpatía y se meterían con otro. Su mujer no pudo reprimir una carcajada al verle partir, aunque admitió que había que tener el corazón como una piedra para burlarse de un hombre que demostraba tanta fantasía. Le dio un beso y una palmadita en la espalda y el señor Salamanca salió una calle luminosa y blanca, recién nevada. Por un momento se detuvo, estudiaba los rostros de las personas que pasaban al lado suyo, nadie reparaba en él excepto él mismo. Paseó muy despacio, le latía el corazón con fuerza. Se dio cuenta de que la gente estaba preocupada, caminaba ensimismada en sus propios pensamientos como si con aquello se guareciesen más del frío. La gente le pareció toda una gran masa gris y triste que se deslizaba por la calle sin esperanza y sin alegría. Tomó conciencia de las personas como individualidades sin brillo y sin energía. Los ciudadanos acudían a sus compras o a sus trabajos mecánicamente, en sus miradas había derrota y en sus andares falta de entusiasmo. Sólo él parecía tener un objetivo, sólo su vida parecía tener sentido y dirección. El señor Salamanca se observó en el retrovisor de una gran camioneta blanca, la nieve caía sobre su gorro, sobre sus ojos saltones, sobre su gigantesca papada, pero su piel brillaba como la piel de un bebé, su cara estaba luminosa y radiante. Empezó a compadecerse de sus paisanos porque pensaba que para ellos la vida era un carga mientras la suya le parecía un valioso regalo. Sus pasos sonaban en la nieve haciendo huellas con sus zapatos, era un sonido perfecto de nieve crujiendo bajo los pies. Podía sentir como un débil viento agitaba su pluma de faisán y de repente se sintió feliz, una gran sonrisa se dibujaba en su cara, caminaba como estrenando un cuerpo rejuvenecido, una oleada de optimismo le llenó y una segunda oleada le colmaba hasta la siguiente oleada, vibraba de puro amor y en ese estado se mantuvo hasta que divisó el parque de los niños. Entonces aceleró el paso, los muchachos vieron una pluma agitarse entre la nieve, detuvieron sus juegos, detuvieron sus voces, el mundo entero se detuvo. “Es Don Rana” gritó uno...”Es Don Rana con su sombrero de...Rana” dijo otro y el señor Salamanca que no dejaba de sonreír y de marchar hacia los niños con los ojos que parecían salirse de sus órbitas. “Don Rana...Don Rana...” Los niños se acercaron a él y le hicieron un corro, la gente sonreía divertida a su alrededor, el señor Salamanca salió del parquecillo y se dispuso a cruzar la calzada, pero los niños le seguían, el señor salamanca caminó todo lo deprisa que pudo y la chiquillería tuvo que correr con sus piernecillas para no perderlo, casi podrían tocarle el sombrero, el señor Salamanca empezó a mover los brazos como si desfilara en un extraño ejército sin perder la sonrisa y los muchachos estallaban a carcajada limpia ante el regocijo de los viandantes que disfrutaban de todo aquello como si ellos también fueran niños y el señor Salamanca se dio cuenta de cómo se sentía en aquellos momentos, se sentía como un niño más y eso le llenaba de alegría, de una alegría intensa que se desbordaba con las oleadas de la vibración de su cuerpo... “Don Rana...Don Rana...” Los gritos de los niños ya eran alaridos de satisfacción, lo llenaban todo, rebotaban en los copos de nieve de una manera mágica, alfombraban la calle como un manto de alegría que se superponía al manto blanco natural, sus piececillos hacían crujir la nieve y ya parecían marchar todos juntos entre voces y gritos cuando otro grupo de niños que se encontraba cerca de un colegio se desligó de las manos aferradoras de sus progenitores y se unió al extraño cortejo. El señor Salamanca llevaba tras de sí a más de veinte niños que se reían y le nombraban, a una prudente distancia un grupo de adultos divertidos, simples curiosos o padres de la criaturas colegiales, le seguían pacientemente. Quién sabe cuánto tiempo duro aquello, fueron minutos interminables, quizá una hora, de la más pura felicidad. El señor Salamanca llegó a reírse como jamás lo había hecho, llegó a reírse con risa de niño y hasta el plexo solar le vibraba de satisfacción, los adultos también se divirtieron de lo lindo pero el señor Salamanca había encontrado un maravilloso estímulo para su vida y todo el mundo aquella mañana magnífica también lo había hecho. El solo brillaba sobre la nieve haciendo que todo fuera más luminoso de lo normal y esa luminosidad no sólo provenía del sol sino del bueno del señor Salamanca y su divertido gorro verde. Cuando llegó a su casa se río mucho con su mujer y se lo contó todo y también le contó lo bien que se sentía y cómo había logrado que los niños se sintieran mucho mejor y que incluso un grupo de padres y de curiosos les seguían maravillados y fascinados, gastando bromas entre sí y divirtiéndose mucho. El señor Salamanca dio un gran suspiro de satisfacción antes de dormirse que se pudo escuchar en toda la casa, su esposa no recordaba haberle visto nunca tan feliz y tan amable. A la mañana siguiente el señor Salamanca salió por la puerta con su gorro de caza y un impecable traje de un brillante color verde.
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domingo, 04 de diciembre de 2005

♥ sinopsis para el comisario

SINOPSIS ARGUMENTAL PARA LA SERIE “EL COMISARIO” SOBRE UNA INTERESANTE IDEA REGISTRADA EN PROPIEDAD Y QUE VERSA DE LAS ANDANZAS DE UN MORENOTE ZAGALILLO EN LA CORTE DE MADRID DE FINALES DE SIGLO(20)



Un chico medio mulato desciende de un tren, viste penosamente, se encuentra perdido en la estación de atocha hasta que un hombre con gafas oscuras viene a recogerle. Ese hombre representa al mal, es calvo y muy fuerte y viste de riguroso luto.

En la siguiente secuencia vemos como ese mismo muchacho esta atado de pies y manos en una rueda, semidesnudo, mientras tanto es salvajemente golpeado por hombres que visten de cuero negro y llevan caretas antigás y cinturones tachonados.

La tercera secuencia es como la primera, un chico mulato baja de un tren y el hombre de luto riguroso le aguarda ¿Para darle una llave?

En la comisaria han denunciado la desaparición de un hombre sin antecedentes, aparentemente normal y empleado ejemplar y padre de familia, una de sus fotos es puesta sobre una mesa y un detenido de la mesa de al lado echa un ojo a todo el asunto y se da cuenta de que conoce a ese hombre pero no dice nada.

Quinta secuencia, el hombre desaparecido hablando con el que había sido detenido le comunica que su familia ya le ha dado por perdido y que hay fotos de él, pero eso no le preocupa porque, dice, sólo tú conocías mi rostro¿Conocías? pregunta él,y acto seguido le dispara a la cabeza y luego se coloca una mascara antigas, pasa a una sala donde el muchacho mulato de turno está en la rueda,esperando el castigo,al ver que se acercan a por él chilla varias veces “no” inútilmente.
Publicado por josenogues @ 14:53 | 0 Comentarios | Enviar

♥ catálogo de nieve

CATÁLOGO DE NIEVE





Recién duchada, rubia, el abrazo descendía hasta el suelo, la puerta se cerraba pero aun así quedaban resquicios, puertas incompletas.
De patinadora de catálogo de nieve, con un disfraz de algo, por la plaza mayor, en una especie de reunión, porque estaba claro que me seguía queriendo.
Y yo empecé a coger velocidad, hacía tiempo que no patinaba tan bien y durante tanto tiempo. Me despedí de mi cuñado y me fui para mi casa—aunque no la reconocía en absoluto—después de haber buscado a la rubia patinadora por todas partes, arrepentido de haber sido tan borde con ella, y es que las chicas que son como un pez son exagerademente sensibles, aunque ésta fuera disfrazada de besugo o gallina para la marca de ropa que ella representaba y que había salvado a un zorrillo en la nieve e incluso a una cría de elefante que era un rato fea la pobre. Y yo al volver a verla me sentí realmente emocionado¿Enero?y comprendí que hubiera sido un gran filósofo y no solo un excéntrico estudiante de filosofía al mirar en la tele como Raimond Paniker pensaba de la vida lo mismo que yo después de ochenta años.
Quizás habría llegado a la locura.
Publicado por josenogues @ 14:43 | 0 Comentarios | Enviar

♥ un guión de cine

GUIÓN “ENCUENTROS”



SALÓN DE LA CENA

SOBRE LA MESA DEL SALÓN SE ENCUENTRA TUMBADO BOCARRIBA MANUEL MIENTRAS SENTADO LE OBSERVA JOSE EUGENIO

(Jose Eugenio jugetea con los cubiertos, tiene a su lado, sobre la mesa, a Manuel. Jose Eugenio coge un cuchillo y se divierte con él haciendo como círculos, su mirada es extraña. Manuel empieza a recobrar el conocimiento.)

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Int.Dormitorio. Al Alba

RETOMAMOS DE NUEVO LA SECUENCIA DE LA CENA

Yoli acababa de llorar.

YOLI

¡Qué ridícula me siento! ¡Habréis pensado que soy tonta!

JOSE EUGENIO

¡Sí!

(Todos le miran como diciendo “¿Tú qué dices?”)

RAÚL

(Desafiante)

¿Qué has dicho, que yo también estoy a punto de llorar?

(Jose Eugenio, todo cortado, no dice nada y Raúl se dirige a él recalcando su cobardía)

Eres un encanto, te invitaría a mi casa a dormir si no te mearas en la cama.

JOSE EUGENIO

(A Raquel)

Bueno, pero aquí hemos venido todos “ a encontrar la felicidad” no a llorar ¿Verdad, Raquel?
(Le hace un gesto a Fede para que le sirva una copa, cuando llega éste le toca el culo a Raquel y se le derrama un poco de vino en la mano de ésta y se la chupa Jose Eugenio en un gesto muy snob.)
(Llegan con las raciones de tara a los postres, Fede y el ayudante.)

YOLI

(Mirando la tarta.)

¡Me encanta la tarta de fresa, es mi favorita!

RAQUEL

No es de fresa, es de cherry, que no es lo mismo.

(La gente prueba la tarta y Raquel observa algo preocupada.)

Espero que os guste mucho porque la he hecho con mucho cariño para vosotros.

MARTA

¡Sí que está buena! Tiene el mismo sabor que la que me dieron a probar de oferta en el Corte Inglés.

(Patty se había metido en el servicio a meterse una rayita...Sdenka no ha comido postre, se levanta y cuando viene Patty se vuelve a sentar porque quería buscarla en el servicio y Sdenka la mira con preocupación...Sus pupilas están dilatadas y Paty sonríe entre nerviosa y otra cosa...Cuando Patty llega la guiña un ojo antes de sentarse, y echa vino en la copa de agua porque ya tiene en la de vino y retira con confianza el plato de la tarta.)

PATTY

(Hablando alto y deprisa.)

¡Pero qué apagada estás, un poco de marcha! (Se mueve)

JOSE EUGENIO

¡Creo que voy a ir al baño yo también!

FUNDE EN NEGRO

Int. Noche. Bar de Patty.

BAR DE PATTY


DOS CHICAS SALEN DEL BAÑO, SE ACERCAN A LA BARRA DONDE ESTÁ SDENKA ATENDIENDO

(En el bar de ambiente de Patty hoy es un día animado, la amplia barra azul está muy limpia, es la fiesta de alguna marca alcohólica y todo está decorado con motivos publicitarios junto a fotos en blanco y negro de actores homosexuales como Rock Hudson o Monty Clifft. El espacio es íntimo, discreto, escasamente iluminado con focos de luz azul. Sdenka viste un vestido granate y lleva sombras azules de ojos. Está de incógnito observando como Patty sirve copas a la fauna cadavérica. Gente ansiosa espera en las puertas. Patty se pone los cascos y cambia una canción, Sdenka deja sobre la barra las llaves de su auto y un paquete de cigarrillos importado.)

PATTY ( LE RECONOCE)

¿Tú eres Patty?

PATTY ( MUEVE UN OREJERO DEL CASCO)

¡Sdenka!

(Sdenka asiente y Patty hace un gesto de que espere, termina de pinchar el disco, y va hacia ella.)

Estoy agobiada de trabajo...¿Qué te pongo? Te gustará el vodka, seguro...¿Con naranja, solo? ¿Solo, seguro? Pues seguro...

(Ella se pone otro y brinda con ella.)

Prost.

SDENKA (UN POCO EXTRAÑADA)

Yo me sé un brindis más bonito, mira: Lejaim.

(Choca su vaso con ella.)

PATTY

Lejaim... ¿Por cierto, qué significa?

SDENKA

Es judío, significa “por la vida”


PATTY (DA UN AMPLIO SORBO)

Pues eso, por la vida...Mira éste es un poco más viejo, pero vale: Por las nuevas amigas.

SDENKA

Por las nuevas amigas...

(Da un amplio sorbo y se queda mirando con simpatía a su amiga...)

Y como decimos en mi tierra: Drasminavia

PATTY (BRINDA)

Drasminavia...

CLIENTE BAR (INTERRUMPIENDO)

Oye, muy bonito, pero cuando acabéis el curso de idiomas me gustaría tomar una copa...

(Las dos nuevas amigas ríen y Patty sirve su copa al cliente. Cuando regresa le pregunta a ella directamente.)

¿Llevas mucho tiempo en M? Seguro que no.

(AQUÍ FLASH BACK SONORO: SE ESCUCHA LA VOZ DE UN CLIENTE DE SDENKA PREGUNTÁNDOLE LO MISMO)

SDENKA (UN POCO TOCADA)

No me preguntes eso...

PATTY

En ese caso déjame ver tus manos...

SDENKA (CERRANDO EL PUÑO)

No creo en esas cosas...

PATTY (CONFUNDIDA ENCIENDE UN CIGARRILLO)

¿Y en qué crees?

SDENKA

Soy de los que no creen...

PATTY ( SE ACERCA A LA CABINA)

Un momento que tengo que cambiar el disco, ¿Red Chilly Pipers está bien?

SDENKA (INDIFERENTE)

Vale...

(Patty vuelve con la botella de vodka y llena de nuevo los vasos.)

PATTY

¿Al menos sabrás que música te gusta?

(Sdenka se acerca el vaso a la boca para no hablar y bebe.)

Pienso en un hombre cuando la escucho.

(Patty señala con la cabeza al giradiscos.)




Ext. Noch. Calle vacía.

EN EL AUTOMÓVIL DE SDENKA



EN UNA CALLE POCO ILUMINADA PATTY ESTÁ DENTRO DEL COCHE DE SDENKA.



SDENKA (A PATTY)

¿Qué prefieres el aria de Nabuco de Verdi, Nina Hagen, Los conciertos para piano de Bella Bartock?

PATTY (ALUCINADA)

¿Tienes Nina Hagen? Siempre he querido saber como suena...

SDENKA

Claro, tú eras muy pequeña...

PATTY

Pero una vez vi un clip de ella en la em ti vi, se quedó tocada el día de su boda, su novio la dejó tirada y desde entonces ella siempre canta con un traje de novia hecho una mierda.

SDENKA

¿Y no te parece romántico?

PATTY

Me parece una suculenta soplapollez, si un tío te deja tirado lo mejor es pasar de él, no te parece...

SDENKA

Claro, Claro...No sé..

PATTY

¿Y tú no tienes novio?

SDENKA

Lo detuvieron por rebelde, ya sabes, cuando la guerra: Estonia, Lituania...

PATTY

La puta guerra, siempre las putas guerras.

SDENKA

(Echa los ojos hacia arriba y arranca el vehículo. Exhala el aire profundamente dolida.)

Tú no sabes lo que es eso.

PATTY

Mira tía, que también las he pasado putas, que no he nacido con una flor en el culo.


SDENKA

Perdona, yo no quiero parecerte una persona amargada.

(Tuerce hacia otra calle, pone un CD de Pau Casalls al que no había nombrado, se escucha una música tristísima.)

PATTY

De amargada nada, tú eres una tía que vale.

(Coge un cigarrillo y lo prende nerviosa.)

Haces que me sienta bien pero qué quieres que te diga...no sé...

(Abre la ventanilla para echar la ceniza.)

No veo paz en tí y al mismo tiempo me haces sentir de una manera qué...

SDENKA

Mira Patty, no guardo el rencor a nadie pero han asesinado mi inocencia, soy una esclava.


(Patty no acierta a decir nada, se queda toda echa polvo mirándola.)

(Sdenka no dice nada la mira de soslayo y le toca una pierna.)


(Hay un instante de silencio en el que ambas comparten un profundo sentimiento de amistad. Sdenka acelera un poco y pone las luces cortas, van a entrar en un túnel.)


Int. Túnel.

DENTRO DEL TÚNEL

PATTY Y SDENKA SE ADENTRAN CON SU VEHÍCULO EN UN TÚNEL OSCURO.

(El túnel tiene pequeñas señales de balizamiento a los lados, son amarillas, luminosas y escasas.)

PATTY

Hay algo que quiero contarte que nunca le he contado a nadie aunque no sé bien por qué...

(Sdenka asiente sin dejar de mirar al frente.)

Cuando mi madre nos dejó mi padre nos envió a casa de una tía de la que nunca habíamos oído hablar...Tenía una piscina horrible llena de hojas. Mi hermano y yo nos apostábamos a ver quién aguantaba más sin respirar debajo del agua y que si alguno llegaba a cien mamá volvería.

(Salen del túnel.)

RETOMAMOS DE NUEVO LA SECUENCIA DE LA CENA

Int.Baño.

CUARTO DE BAÑO

MANUEL SE ENCUENTRA EN EL BAÑO.

(La luz del túnel en una relación de fundido se convierte en la luz del baño...pero el que sale del baño es Manuel, echándose agua en la cara.)

Int. Salón. Cena.

SALÓN CENA

MANUEL REGRESA AL COMEDOR.

(Cuando Manuel regresa al comedor todo el mundo se ha ido y lo ha dejado todo patas arriba, la comida y la bebida están encima de la mesa...Ceniceros y colillas, Manuel se acerca y agarra la pitillera de Jose Eugenio, con el escudo familiar de los Pereda de Martos grabado en el anverso.)

(De fondo se escuchan las voces de la gente hablando en la habitación de al lado.)

(Acaricia el escudo familiar, se sienta en el sitio de Jose Eugenio y con la mirada perdida, suspira y coge los restos de un whishy y bebe con los ojos cerrados...)

(Patty lo ha presenciado todo desde una zona de penumbra y hay una identificación muy grande entre Manuel y Patty...)

(Manuel tiene un conflicto interno y Patty, de acuerdo a su condición, está puesta hasta el ojo.)

(Patty está a su lado, no sabemos si ella le ha visto a él, pero está a su lado.)

PATTY

¿Te importa?

(Le agarra la pitillera.)

MANUEL

¡Qué va, qué va!

(Se la pasa)

(Ella le da la vuelta para verla mejor y la pone en el lado plano. Saca de una bolsita de plástico medio gramo de coca.)

PATTY

¿Tienes algo para cortarla?

MANUEL

¿Qué?

(Patty se desespera.)

PATTY

¡Para cortarla, para cortarla, tío! ¡UNA TARGETA, UN CARNÉ, ALGO!

MANUEL

¡Voy a ver!

(Coge la cartera y Patty se la quita, ve una foto de una niña de catorce años.)






DE NUEVO EN EL APARTAMENTO DE JOSE EUGENIO






LA HABITACIÓN TIENE UN SECRETER DE MADERA DE CAOBA CON SU SILLA A JUEGO CORRESPONDIENTE, AHÍ ESTÁ SITUADO JOSE EUGENIO, FRENTE AL ESCRITORIO DE SU SECRETER LLENO DE PAPELES EMBORRONADOS Y BOTELLAS VACÍAS. EN LA CAMA, AMPLIA PERO INDIVIDUAL, SE ACABA DE DESPERTAR CON LA ROPA ARRUGADA Y SUDADA, MANUEL. LOS LOMOS ROJOS DE “LOS EPISODIOS NACIONALES” EN CUERO REPUJADO, HERENCIA DE ALGUNA ABUELA, DESCANSAN SOBRE UNOS METROS DE ESTANTERÍAS.

(Hay una luz dura como el sentimiento de culpa proveniente del flexo del escritorio. Jose Eugenio se levanta de la silla que hay al lado de su secreter y sube la persiana esquinándose contra la pared, Manuel está echado en una cama con la mirada ida, parece soportar un peso que le atenazaba, mira de frente.)

Es ya muy tarde o muy temprano. Manuel parece ofendido y hay una violencia contenida en su gesto, resopla en el vacío como si estuviera cansado.
Jose Eugenio mira hacia él sentado en el suelo y recostado contra la pared, se afloja aún más el nudo de la corbata y vuelve a mirarle, estudiándolo, pero sin levantarse de la mesa de su escritorio que tiene al lado de la cama, Jose Eugenio ha seguido bebiendo mientras el otro se estaba recuperando, lo mira con sus ojos de borracho que está cargadísimo de beber.)


JOSE EUGENIO (BURLÁNDOSE CON FINEZA)

He bajado la persiana, ya ves...

(Se dirige a Manuel con obviedades.)

Yo también tengo mis neuras... Ahora empezará a amanecer, se irá toda la luna y los focos de los automóviles nos marearán ejerciendo sobre nosotros una presión hipnótica... No te lo vas a creer, pero la gente se pone muy nerviosa cuando eso sucede... Luego está la maldita farola y la luz del flexo del vecino. Me gustaría saber qué es lo que hace tan recogido.

MANU (AL VER LA LUZ POR LA VENTANA)

Voy a tener que irme... ¿Qué hora es?

(Da un pequeño respingo por el susto y mira su reloj.)

¡Mi mujer estará con el alma echa un Cristo!

JOSE EUGENIO (CON UN CONATO DE AGRESIVIDAD SIGUE HABLANDO DEL VECINO)

No estudia, lee...

(De repente José Eugenio, que sabe perfectamente lo que le ha dicho su amigo aunque no le haga caso, corre a bajar las persianas.)

Ya ves... ¡Todavía es de noche!

MANUEL (DESPEREZÁNDOSE)

¡Se está tan bien aquí! ¡Pero irme!

(Se incorpora sobre la cama.
Mira como le mira Jose Eugenio y cambia de tema.)

Oye, ¿Por qué no me enseñas algo de lo que hallas escrito?

(Le pone una mano en la pierna a Jose Eugenio.)

JOSE EUGENIO (MIRÁNDOLE LA MANO Y HACIENDO QUE CON ELLO SE AVERGÜENCE)

Tengo algo mejor, ven.

(Le dirige hasta su biblioteca, ahí tiene apilados un montón de libros y cuadernos como una urraca, se siente bien entre sus posesiones intelectuales. Jose Eugenio coge un álbum y se lo entrega, cuando Manuel lo abre se queda asombrado de que esté vació, los espacios para las fotos están impolutamente vacíos.)

(José Eugenio le mira psicóticamenteSonrisa

Yo he visto cosas tan hermosas que si pudiera trasladarlas a tu cerebro caerías de rodillas y llorarías...

MANUEL

Cuéntame, creo que estoy preparado.

(José Eugenio sonríe, por fin ha conseguido llevarle a su terreno. Sirve algo de licor en su vaso y se lo da a su compañero. Manuel bebe del vaso de su amigo como en una extraña comunión y Jose Eugenio coge el vaso de Manuel y lo rebosa de tal forma que al beber algunas gotas se resbalan por sus labios pero él finge no darle importancia al asunto. Se sienta y cerca de él su nuevo amigo.)

DENTRO FLASH-BACK


Int. Museo. Día.


ARCHIVO BIBLIOTECA


JOSE EUGENIO Y UNOS AMIGOS ESTÁN EN UN ARCHIVO

(José Eugenio se encuentra en un archivo de un museo o biblioteca, muy elegante y con la madera dominando la decoración, infinidad de libros y legajos con polvo y tiempo se encuentran diseminados por las anchas y largas mesas de consulta de lo que podría ser una biblioteca nacional.)

(José Eugenio está con un muchacho negro y dos hombres con aspecto de profesores. El muchacho negro le pasa un manuscrito.)

JOSE EUGENIO (OFF)

Me encontraba en el piso de unos amigos mirando una película pornográfica.

(El negro le pasa el manuscrito y todos lo examinan.)

Eramos cuatro contándome a mí. Estábamos viendo una película sobre sexo anal titulada “Sodomía al límite de lo legal”

(Los profesores y Jose Eugenio examinan el manuscrito en cuyo lomo puede leerse que se trata de un ars amandi incunable.)

De repente el mayor de nosotros dijo:

(Un profesor hace un comentario sobre el códice.)

“Si alguno de vosotros quiere que se la chupe o darme por el culo... sólo tiene que decírmelo...”

(Jose Eugenio atiende a los comentarios del profesor, señala algo de la rotulación con la patilla de sus gruesas gafas.)

Yo estaba muy cachondo así que dije “¿Y por qué no?” y entonces el muchacho negro que venía con nosotros me sacó la minga y comenzó a mamármela...

Manuel está fuera de sí, su cara es un poema.

(El muchacho negro saca la pluma de Jose Eugenio y anota unas frases del libro haciendo un comentario.)

Y luego me dijo: ¿Nunca has chupado una polla, jamás te has preguntado a qué sabrá?

(El muchacho negro hace un comentario señalando con la pluma de Jose Eugenio otros legajos cercanos al códice.)

“A almizcle” respondí yo.

(Jose Eugenio da una respuesta y todos a su alrededor hacen gestos de aprobación mientras el más mayor de todos sostiene el libro en sus manos.)

“A ratón” me dijo otro.

(Uno de los profesores hace un sesudo comentario y pasa el libro a su colega.)

(Así que, como el que no se aventura no pasa la mar, agarré la pesada minga del negro y la sostuve entre mis manos...)

Manuel está claramente excitado, los ojos de Jose Eugenio se clavan en él cuando habla.

(José Eugenio coge el pesado libro en sus manos que el profesor había pasado al muchacho negro.)

Apenas me cabía en la boca.

(Jose Eugenio hace esfuerzos para sostener el pesado libro.)

Manuel empieza a toquetearse los muslos, está claramente excitado...

Pero al final conseguí metérmela hasta los cojones.

(Jose Eugenio cierra el libro y se lo pasa a un compañero con una sola mano.)

Manuel está a punto de perder el control.

Entonces dije:

MANUEL (INTERRUMPIENDO EMPALMADO)

¡PROPÓNME UNA LOCURA! ¡PROPÓNME UNA LOCURA!

(Manuel se ha incorporado hecho una loca y espera anhelante con ojos de cordero acribillado la respuesta de Jose Eugenio que le mira esbozando una sonrisa satánica. )
























Raúl y Marta.

Int. Piano-Bar.Noche

Marta está en un elegante departamento de un piano-bar, sobre la mesa el cartel de reservado. Raquel está sentada enfrente de dónde se ha sentado Marta.

Marta fuma aburrida echando humo distraídamente y exhalando pequeños suspiros de disgusto a cada bocanada. Raquel está nerviosa, nadie quiere decepcionarla.

Marta observa el sitio reprobándolo con la mirada.
De repente aparecen dos hombres con la corbata ancha y corta, sujetada con un alfiler que es una perla gorda. Marta pone cara de disgusto al verlos.

RAQUEL

No creas que siempre es así, debe haber una feria de ganado cerca ¿Qué te parece? ¿Qué te parece el sitio? ¡Pero Bueno, no hay que preocuparse por ello!

MARTA (Apaga el cigarrillo con rabia)

¿De verdad quieres que te conteste?

RAQUEL

Mira, te comprendo, pero tenemos que hacer una pequeña concesión a éste chico por el sacrificio que supone para él venir aquí...¡Pero bueno, vale la pena! ¡Ya verás lo guapo que es! ¡Guapo de caerse de espaldas! Un pelín vulgar...¿Pero eso no te importa, verdad? ¡Si vieras qué brazos! ¡Cuando le veas te vas a quedar en estado patatónico!

Marta se queda “patatónica”, llega un camarero y le pregunta:

CAMARERO

Buenas tardes... ¿Qué van a tomar?

Habla con un palillo en la boca, se lo quita y se lo guarda sacando un boli y una libreta.

MARTA

Yo tomaré un Cabernet Sauvignon...oh...no...no...creo que voy a tomar un vermú, no sé aquí qué marca tenéis, pero no lo quiero ni dulce ni amargo, ni blanco ni rosado, lo quiero seco, con una aceituna ¡Y que el palillo esté limpio, por favor!

RAQUEL (le coge la mano)

Bueno, si tú no te vas a beber el vino, me lo tomo yo.(Se dirige al camarero) Tráigame el suaviñón (se vuelve a Marta) Los vinos suaves me matan...

Marta mira como le coge la mano con desaprobación y mira acto seguido la hora en su reloj Rolex, discreto y de oro.

RAQUEL (hablando de Raúl)

Tú comprenderás que este hombre desconoce las más simples nociones de urbanidad...(se interrumpe) ¡Pero unos pantalones tan grandes deben tener algo bueno que esconder!

Mientras Raquel dice esto vemos las hechuras de Raúl acercándose.

Raquel se emociona:

¡Mira, mira! ¡Ahí viene!

Marta mira con curiosidad las caderas de un hombre fornido que avanzan.

Raquel se dirige a Raúl:

Raúl, nos tienes de-ses-pe-ra-dí-simas (separa las palabras en un pretendido gesto de humor) Bueno les dejo, que tendrán mucho de que hablar... (se levanta)

RAUL

Señala a Marta con un dedo largo y ancho. Ësta se queda impresionada de sus musculosos brazos sobresaliendo de su camiseta roja sin mangas por la que afloran ramilletes de pelos negros. Sus Lois negros remarcan su sexualidad. Dice a Marta chulescamente:

¿Con qué ésta es mi cita?

RAQUEL

¡Sí, sí, sí!

Raquel responde nerviosa, coge su bolso de encima de la mesa y se larga:

¡Hala, adiós!

Raquel se aleja y se quedan Marta y Raúl en la mesa, mirándose, Raúl con las piernas separadas, desplomado en el asiento, sonrie con superioridad, Marta, por su parte, intenta reprimir una maléfica sonrisa de satisfacción.

Raquel soníe a fuera en el exterior, enciende un cigarrillo sentada en la parada del autobús, donde aparece una valla con la figura de Rambo.

De smoking, el pianista se levanta y saluda. La gente aplaude. Raúl mira hacia atrás sorprendido y Marta aplaude sin ganas.

RAUL

¡Joer, esto es un coñazo! ¡TE VOY A LLEVAR A UN SITIO DE PUTA MADRE!



















INT. APARTAMENTO JOSE EUGENIO. NOCHE


Una decoración domina el salón de Jose Eugenio, una ventana amplia que da a la calle junto a una librería bien surtida bajo un cuadro de Modigliani que lleva por título mujer recostada, un mueble bar con todo lo imaginable, un sofá cama, un televisor combi con video, un aparato digno de música y dos bafles
colgando del techo completan la estancia de alguien que ha sabido sacar partido de la soledad.Los dos hombres visten un conjunto trajeado, Jose Eugenio lleva un traje de terne azul ejucutivo y Manuel, que se ha quitado la chaqueta, lleva un conjunto sport con corbata beige y dominantes verdes terrosas.

José Eugenio sirve una copa de cien Pipers a su amigo mientras se escucha una canción jazística de Miles Davis.
A José Eugenio le viene a la mente “El arte de la guerra” frente a su mueble bar.

JOSÉ EUGENIO (PEDANTE)
“El mejor militar ni siquiera es marcial” Recuerdo el Zhu, en el arte todo es una guerra, como en la vida y el mayor desastre es siempre subestimar al enemigo. El amor también es una guerra con sus bajezas sus crueldades, sus bajas, sus pérdidas admisibles y sus violencias innecesarias.

MANUEL

Ojalá pudieras ver mis cicatrices, tengo suturas que te
espantarían.

Excelente, dice valorando el combinado alcohólico.

JOSE EUGENIO
Sentándose junto a él en el sillón.

En este momento no me asombraría de nada.


MANUEL (RECTIFICA)

¿No te avergüenza que estemos tú y yo juntos, aquí?

JOSE EUGENIO (MOLESTÁNDOSE)

¿Pero por qué? ¿No te interesa conocer a un buen amigo?
Son infrecuentes.

Sonríe ladinamente y Manuel le toca la pierna y éste se aparta. Se acerca al mueble bar, trae la botella, le sirve más a su amigo y vuelve a sentarse trayendo consigo una cubitera plateada con hielos y unas pinzas.

MANUEL (RESOPLANDO)

Estoy embriagado.

JOSE EUGENIO

Estoy harto de las mujeres, la mejor ahorcada... Ay, disculpa, te casaste ¿Cómo te fue?.

Se levanta y cambia el disco poniéndo algo melódico de Robín Williams...

Éste no me gusta.

Da un trago a su vaso, se le nota un poco bebido, y cambia el disco por uno de Lionel Richi y más a gusto se dirige a su compañero diciendo:

Adoro la literatura, me gusta la música pero la literatura es algo pasional en mí.

MANUEL

Me gusta la libertad que tenéis vosotros, los artistas...

Jose Eugenio se pone a bailar patéticamente, al son de la musica, fingiendo cierto afeminamiento. Suena el móvil de Manuel y lo coge haciendo un gesto a su compañero para que quite la música.

Diga..No...No...No, cariño..Estoy en el tajo todavía, hay un montón de papeleo sin ordenar, la gente es muy incompetente...sí, sí, no te preocupes me lo pasan en nómina como horas extras.

JOSE EUGENIO (HISTRIÓNICO)

Se levanta y gesticula con amaneramiento fingido.

¿Tengo la peste? ¿Se me cae la piel a escaras? ¿Te avergüenzas de mí?
Como ve que no contesta se sienta y disimula leyendo en voz alta la etiqueta de la botella:

“Las materias primas para la fabricación de esta bebida han sido rigurosamente seleccionadas”
vah, no es para tanto, nosotros llamamos burbon al whisky bueno pero para los americanos todo es burbon porque no conocen la existencia de un whisky de peor calidad, es como si aquí en España todos los vinos fueran Rioja. Pero admitámoslo, aquí tenemos whisky malo y whisky bueno, pero del bueno yo tengo el mejor...

Se acerca al mueble bar ante la mirada abierta de su amigo que por fin se ha recuperado del pequeño trauma que ha supuesto para él recibir la llamada de su mujer.

Jose Eugenio trae la botella.

Para las ocasiones especiales.

MANUEL

Ponme a tono.

Jose Eugenio le sirve u vaso solo y con hielo de la cubitera, él hace lo mismo.

JOSE EUGENIO

¿Te gusta? Di ¿Te gusta? ¿Alguna vez has probado algo tan bueno?

MANUEL

Beber está bien, pero si fumas está mucho mejor...

Saca un paquete de More mentolado y se enciende uno, echa el humo al aire con delectación haciendo aritos.

JOSE EUGENIO (CON SIMPATÍA)

Veo que disfrutas con los placeres de esta vida ¿Entonces por qué negarte a aquello que te gusta?

MANUEL ( CON MANIFESTA TRISTEZA)

A veces lo que más nos gusta es lo que más nos perjudica.

DENTRO FLASHBACK

Manuel se encuentra recostado y desnudo junto al cuerpo de su mujer envuelto en una sábana, la cama de matrimonio es amplia y blanca y sobre ellos gira un gran ventilador de tres aspas. Ella lo abraza y apaga la luz dejando la habitación en penumbra. Manuel mira al techo, mira girar las aspas del ventilador obsesivamente.

Jose Eugenio toca el hombro de Manuel y este sale de su letargo manteniendo todavía unos instantes la mirada en lo alto.

Manuel da un amplio trago al burbon y se le llena el pecho de amargor.

JOSE EUGENIO (CON MALICIA)

¿Qué es lo que realmente más te gusta?

MANUEL

Da una calada al More, está un poco tocado por el alcohol, su voz delata una espesa tristeza:

La primera vez que pruebas una copa no te gusta, está amarga, es fuerte, pero piensas “soy un hombre” y te la acabas, después ya no quieres beber otra cosa...El primer cigarrillo te abrasa la garganta, escupes, toses, pero al final el humo es dulce y te acostumbras, después lo necesitas...La primera vez que hice el amor no me gustó, me dije “eres un hombre” “te tiene que gustar”.... “lo vas a pasar bien” me decía cada vez que tenía frente a mí el cuerpo de una mujer desnuda: Empujaba, metía, no me fallaba la erección pero pensaba, esto es absurdo, no le veo ningún significado...Miraba hacia el centro desnudo de la mujer y me preguntaba: ¿A esto se reducen todos los anhelos de los hombres? ¿Por esto se supone que voy a hacerlo todo? Entonces refugiaba la cabeza entre mis piernas y me esquinaba en un extremo de la habitación. Ellas me miraban.

JOSE EUGENIO (CON INTERÉS MORBOSO)

¿Ellas?

MANUEL

Sí. Todas aquellas con las que hice el amor y comprendieron que en realidad no estaba sintiendo nada...

De repente sonríe fingidamente y levanta la copa con una animación postiza.

¡Los pequeños placeres de la vida! Hay vicios pequeños y vicios grandes...
¡Los pequeños me colman!

Se incorpora con el vaso en la mano y el cigarrillo en la otra y coge un CD con la mano del cigarro y finge estudiar su contenido.

JOSE EUGENIO (CON SENTIMIENTO)

¿Te colman?

Ve asentir a su amigo y se incorpora para decirle muy cerca de su cara y cuál si fuera un diablo tentador.

¿Qué es lo que más te gustaría hacer en esta vida?

ENCUENTROS



















Un guión de José Pizarro y Jorge Curioca para La Gran Ilusión


(Retomando la secuencia de la cena)

Yoli acababa de llorar.

YOLI

¡Qué ridícula me siento! ¡Habréis pensado que soy tonta!

JOSE EUGENIO

¡Sí!

(Todos le miran como diciendo “¿Tú qué dices?”

RAÚL

(Desafiante)

¿Qué has dicho, que yo también estoy a punto de llorar?

(Jose Eugenio, todo cortado, no dice nada y Raúl se dirige a él recalcando su cobardía)

Eres un encanto, te invitaría a mi casa a dormir si no te mearas en la cama.

JOSE EUGENIO

(A Raquel)

Bueno, pero aquí hemos venido todos “ a encontrar la felicidad” no a llorar ¿Verdad, Raquel?
(Le hace un gesto a Fede para que le sirva una copa, cuando llega éste le toca el culo a Raquel y se le derrama un poco de vino en la mano de ésta y se la chupa Jose Eugenio en un gesto muy snob)
(LLegan con las raciones de tara a los postres, Fede y el ayudante)

YOLI

(Mirando la tarta)

¡Me encanta la tarta de fresa, es mi favorita!

RAQUEL

No es de fresa, es de cherry, que no es lo mismo.

(La gente prueba la tarta y Raquel observa algo preocupada)

Espero que os guste mucho porque la he hecho con mucho cariño para vosotros.

MARTA

¡Si que está buena! Tiene el mismo sabor que la que me dieron a probar de oferta en el Corte Inglés.

(Paty se había metido en el servicio a meterse una rayita...Sdenka no ha comido postre, se levanta y cuando viene Paty se vuelve a sentar porque quería buscarla en el servicio y Sdenka la mira con preocupación...Sus pupilas están dilatadas y Paty sonrie entre nerviosa y otra cosa...Cuando paty llega la guiña un ojo antes de sentarse, y echa vino en la copa de agua porque ya tiene en la de vino y retira con confianza el plato de la tarta.)

PATY

(Hablando alto y deprisa)

¡Pero qué apagada estás, un poco de marcha! (Se mueve)

JOSE EUGENIO

¡Creo que voy a ir al baño yo también!

FUNDE EN NEGRO

INT. Noche. Bar de Patty.

BAR DE PATTY


DOS CHICAS SALEN DEL BAÑO, SE ACERCAN A LA BARRA DONDE ESTÁ SDENKA ATENDIENDO

En el bar de ambiente de Patty hoy es un día animado, la amplia barra azul está muy limpia, es la fiesta de alguna marca alcoholica y todo está decorado con motivos publicitarios junto a fotos en blanco y negro de actores homosexuales como Rock Hudson o Monty Clifft. El espacio es íntimo, discreto, escasamente iluminado con focos de luz azul. Sdenka viste un vestido granate y lleva sombras azules de ojos. Está de incógnito observando como Patty sirve copas a la fauna cadavérica. Gente ansiosa espera en las puertas. Patty se pone los cascos y cambia una canción, Sdenka deja sobre la barra las llaves de su auto y un paquete de cigarrillos importado.

PATTY ( LE RECONOCE)

¿Tú eres Patty?

PATTY ( MUEVE UN OREJERO DEL CASCO)

¡Sdenka!

Sdenka asiente y Patty hace un gesto de que espere, termina de pinchar el disco, y va hacia ella.

Estoy agobiada de trabajo...¿Qué te pongo? Te gustará el wodka, seguro...¿Con naranja, solo? ¿Solo, seguro? Pues seguro...

Ella se pone otro y brinda con ella

Prost.

SDENKA (UN POCO EXTRAÑADA)

Yo me sé un brindis más bonito, mira: Lejaim.

Choca su vaso con ella.

PATTY

Lejaim... ¿Por cierto, qué significa?

SDENKA

Es judío, significa “por la vida”


PATTY (DA UN AMPLIO SORBO)

Pues eso, por la vida...Mira éste es un poco más viejo, pero vale: Por las nuevas amigas.

SDENKA

Por las nuevas amigas...

Da un amplio sorbo y se queda mirando con simpatía a su amiga...

Y como decimos en mi tierra: Drasminavia

PATTY (BRINDA)

Drasminavia...

CLIENTE BAR (INTERRUMPIENDO)

Oye muy bonito, pero cuando acabéis el curso de idiomas me gustaría tomar una copa...

Las dos nuevas amigas ríen y Patty sirve su copa al cliente. Cuando regresa le pregunta a ella directamente.

¿Llevas mucho tiempo en M? Seguro que no.

(AQUÏ FLSH BACK SONORO: SE ESCUCHA LA VOZ DE UN CLIENTE DE SDENKA PREGUNTÁNDOLE LO MISMO)

SDENKA (UN POCO TOCADA)

No me preguntes eso...

PATTY

En ese caso déjame ver tus manos...

SDENKA (CERRANDO EL PUÑO)

No creo en esas cosas...

PATTY (CONFUNDIDA ENCIENDE UN CIGARRILLO)

¿Y en qué crees?

SDENKA

Soy de los que no creen...

PATTY ( SE ACERCA A LA CABINA)

Un momento que tengo que cambiar el disco, ¿Red Chilly Pipers está bien?

SDENKA (INDIFERENTE)

Vale...

Patty vuelve con la botella de wodka y llena de nuevo los vasos.

PATTY

¿Al menos sabrás que música te gusta?

Sdenka se acerca el vaso a la boca para no hablar y bebe.

Pienso en un hombre cuando la escucho.

Patty señala con la cabeza al giradiscos.


EN EL AUTOMÓVIL DE SDENKA

Ext. Noch. Calle vacía.

En una calle poco iluminada Patty está dentro del coche de Sdenka







SDENKA (A PATTY)

¿Qué prefieres el aria de Nabuco de Verdi, Nina Hagen, Los conciertos para piano de Bella Bartock.

PATTY (ALUCINADA)

¿Tienes Nina Hagen? Siempre he querido saber como suena...

SDENKA

Claro, tú eras muy pequeña...

PATTY

Pero una vez vi un clip de ella en la em ti vi, se quedó tocada el día de su boda, su novio la dejó tirada y desde entonces ella siempre canta con un traje de novia hecho una mierda.

SDENKA

¿Y no te parece romántico?

PATTY

Me parece una soculenta soplapollez, si un tío te deja tirado lo mejor es pasar de él, no te parece...

SDENKA

Claro, Claro...No sé..

PATTY

Y ¿Y tú no tienes novio?

SDENKA

Lo detuvieron por rebelde, ya sabes, cuando la guerra: Estonia, Lituania...

PATTY

La puta guerra, siempre las putas guerras.

SDENKA
Echa los ojos hacia arriba y arranca el vehículo. Exhala el aire profundamente dolida.

Tú no sabes lo que es eso.

PATTY
Mira tía, que también las he pasado putas, que no he nacido con una flor en el culo.


SDENKA


Perdona , yo no quiero parecerte una persona amargada.

Tuerce hacia otra calle, pone un CD de Pau Casalls al que no había nombrado, se escucha una música tristísima.

PATTY


De amargada nada, tú eres una tía que vale.

Coge un cigarrillo y lo prende nerviosa.

Haces que me sienta bien pero qué quieres que te diga...no sé...

Abre la ventanilla para echar la ceniza

No veo paz en ti y al mismo tiempo me haces sentir de una manera qué...

SDENKA

Mira patty, no guardo el rencor a nadie perohan asesinado mi inocencia, soy una esclava


Patty no acierta a decir nada, se queda toda echa polvo mirándola

Sdenka no dice nada la mira de soslayo y le toca una pierna


Hay un instante de silencio en el que ambas comparten un profundo sentimiento de amistad. Sdenka acelera un poco y pone las luces cortas, van a entrar en un túnel.


INT. Túnel.

El túnel tiene pequeñas señales de balizamiento a los lados, son amarillas, luminosas y escasas.


PATTY


Hay algo que quiero contarte que nunca le he contado a nadie aunque no sé bien por qué...

Sdenka asiente sin dejar de mirar al frente.

Cuando mi madre nos dejó mi padre nos envió a casa de una tía de la que nunca habíamos oído hablar...Tenía una piscina horrible llena de hojas. Mi hermano y yo nos apostábamos a ver quién aguantaba más sin respirar debajo del agua y que si alguno llegaba a cien mamá volvería.

Salen del túnel

RETOMAMOS DE NUEVO LA SECUENCIA DE LA CENA

Int.Baño.

(La luz del túnel en una relación de fundido se convierte en la luz del baño...pero el que sale del baño es Manuel, echándose agua en la cara)

Cuando Manuel regresa al comedor todo el mundo se ha ido y lo ha dejado todo patas arriba, la comida y la bebida están encima de la mesa...Ceniceros y colillas, Manuel se acerca y agarra la pitillera de Jose Eugenio, con el escudo familiar de los Pereda de Martos grabado en el anverso.

De fondo se escuchan las voces de la gente hablando en la habitación de al lado.

Acaricia el escudo familiar, se sienta en el sitio de Jose Eugenio y con la mirada perdida, suspira y coge los restos de un whishy y bebe con los ojos cerrados...

Paty lo ha presenciado todo desde una zona de penumbra y hay una identificación muy grande entre Manuel y Patty...

Manuel tiene un conflicto interno y Paty, de acuerdo a su condición, está puesta hasta el ojo.

Paty está a su lado, no sabemos si ella le ha visto a él, pero está a su lado.

PATY

¿Te importa?

(Le agarra la pitillera?

MANUEL

¡Qué va, qué va!

(Se la pasa)

Ella le da la vuelta para verla mejor y la pone en el lado plano. Saca de una bolsita de plástico medio gramo de coca.

PATY

¿Tienes algo para cortarla?

MANUEL

¿Qué?

(Paty se desespera)

PATY

¡Para cortarla, para cortarla, tío! ¡UNA TARGETA, UN CARNÉ, ALGO!

MANUEL










NOS ENCONTRAMOS EN EL INTERIOR DEL COMEDOR. SOBRE LA MESA SE ENCUENTRA ECHADO MANUEL, ÉSTE SE VE MUY MAL, TIENE UN DESCAMISAMIENTO COMPLETO Y LOS PANTALONES MEDIO BAJADOS. SENTADO EN UNA SILLA, FRENTE A ÉL, SE ENCUENTRA JOSÉ EUGENIO, DIVERTIDO POR LA SITUACIÓN.






(Jose Eugenio coge una gran cuchara de partir la tarta y comienza a cantar canciones de Luis Alfredo Jiménez)


JOSE EUGENIO (Teatral)


“Y ahí, juntitos los dos, cerquita de Dios, será como soñamos... Si nos dejan nos vamos de la mano corazón, y ahí nos vamos...”

(Manuel se despereza y despierta para ver cómo su “amigo” se burla de él)

¿Qué mi cuate? ¿Hiciste ayer el olvido al estilo jalisco?

(Manuel solloza trisitemente)


¡Pero no llores, nene! No te sientas mal por lo que hicimos...o por lo que no hicimos...¡Si yo lo que he querido es que no te traicionaras a ti mismo! ¡Si lloras porque no puedes ver el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas!

(Manuel pasa del lagrimeo al llanto más intenso, ahora más que sollozar, gime)

¡No puedo creer que te fuera tan mal en aquel bar encantador donde te dejé con esos hombres tan serios! ¿Es que no te gustan mis amigos? ¿O es que solo te gusto yo? ¡si te dejé con los más listos de la clase!

(Manuel ha pasado de los gemidos al llanto)

Pero no llores manuel, manu, que Dios...escribe derecho en los renglones torcidos...¡Si yo sólo hice lo que hace cualquier madre amorosa cuando lleva a su niño al cole por primera vez! ¡Qué mayor locura podríamos encontrar que poder iniciarte compartiendo lecho y leche con tres efevos al mismo tiempo! ¡Nunca me dijiste qué tal te lo pasaste, eh, pillín!

(El llanto de Manuel va en aumento)

¡Yo sabía desde el inicio que como cualquier madre las clases no te las podría dar yo! A mí no me interesa el sexo con hombres ¡manías! Nunca he podido soportar la idea de tener que empujar la mierda de otro, pero no impide que tenga queridos amigos míos que les encante hacerlo, incluso muchos de ellos se la comen ¿Y tú eres mi amigo, no es cierto? Pero si mentí fue por amistad ¡En cuanto te dejé con mis amigos y me fui por ahí todo borracho me dije: “ eres el último boy-scaut, José Eugenio.”

(Ahora es mucho más intenso el llanto de Manuel, que está acompañado de hipidos y sorbidas de mocos)

¡No llores por la leche derramada que seguro que llegará el día en que podrán comprenderte y unirse a ti como una gran hermandad, fundirse en un solo canto tú y todos los elegidos de la obra!

JOSE EUGENIO

¡No llores por la leche derramada que seguro que llegará el día en que podrán comprenderte y unirse a ti como una gran hermandad, fundirse en un solo canto tú y todos los elegidos de la obra!

Manuel está completamente enfurecido, reacciona violentamente y coge un cuchillo lleno de migas de pan y de gran tamaño y le persigue por toda la estancia. Jose Eugenio corre alrededor de la mesa, riéndose divertido y recitando los mandamientos.

JOSE EUGENIO

Amarás a Dios sobre todas las cosas

Jose Eugenio se pone en actitud de crucificado. Manuel le tiene muy cerca y le tira a dar con el cuchillo y falla.

No tomarás el nombre de Dios en vano.

Jose Eugenio engola la voz llevándose una mano a la cara como si contuviera una máscara. Manuel está apunto de clavrle en el hombro pero su amigo se zafa.


Santificarás las fiestas.

Jose Eugenio eleva las manos como en una plegaria. De no haberse vuelto y correr rápidamente se hubiera llevado un tajo de Manuel.

Honrarás a tu padre y a tu madre

Jose Eugenio se dibuja en el aire una corona santa. Manuel lo tiene frente a él, muy cerca. Levanta el cuchillo con furia que esta vez va directo a su cara.

No matarás.

Manuel le ha tirado un tajo en la cara pero él se ha defendido con el brazo llevándose un corte que le llega al húmero.

Manuel tira rápidamente el cuchillo al suelo sintiéndose culpable y en estado de shock y mueve la cabeza estúpidamente mientras toma asiento y tiene la vista fija en nada. Jose Eugenio por su parte le mira burlón, sonríe con desprecio y coge la cobarta de Manuel que estaba encima de la mesa para hacerse un torniquete. Se lame la herida sin dejar de mirar a Manuel y se va hacia el cuarto de baño.

RETOMAMOS SECUENCIA SALA-ÁGAPE.

Int. Noche. Sala-ágape.

Paty, Sdenka, Raúl, Marta, Raquel, David y Yoly se encuentran bailoteando patosamente y muy borrachos una música difusa, de repente Marta recapacita y para en seco.

MARTA (Situada al lado de Raúl)

Yo me largo de esta mierda.

RAÚL (la coge del brazo)

Todavía no porque tengo que contarte algo.

MARTA

Llevas queriéndome contar algo toda la noche. Bien, te escucho.

El la coge de un brazo porque quiere llevársela pero ella le aparta la mano y se va hasta una esquina y allí le mira expectante, aguardándole. Raúl se dirige hacia ella.

Paty y Sdenka, que estaban juntas, se han quedado mirando la escena y Paty le hace gesto de sentarse en el sofa a Sdenka dando palmaditas sobre el cojín.

Rauel aprovecha esa cascada de intimidad que de repente se cierne sobre ellos para reunir a David y Yoli.

RAQUEL (A todos)

¡Bueno, chicos, que no decaiga!

Ahora se dirige en concreto a Yoly y David.

¡Voy a invitaros a un alcohol que apuesto que no habéis probado en vuestra vida!
Yoly y David dudan como saliendo de una ensoñación.

¡VENGA, Yoly y David, vosotros dos seguidme que quiero que probéis una bebida que es las flechas de cupido!

Hace “clap” con la boca y suena como el corcho de una botella mientras hace el gesto de lanzar una flecha con un arco invisible.

Yoly y David se quedan mirándose como diciéndose: “¿Y esta qué dice?”

Funde en negro.

SECUENCIA COCINA

Int.Noche.Cocina.

Nos encontramos en una cocina rudimentaria y funcional, compuesta de una mesa y dos sillas, amén de los electrodomésticos anticuados pertinentes. Más aburridos que una mona, el ayudante y Fede están derengados sobre las sillas. El ayudante se peina como para marcharse y se ajusta la camisetilla ceñida al cuerpo comprada en Chueca.
Raquel saca de un armarito una botella con una etiqueta que pone “Lágrimas de diosa” y tiene unos motivos asiáticos con dibujitos de Shiva.

RAQUEL (Dando unos vasitos a sus invitados y sirviéndoles)

Cuenta la leyenda que en el río Ganges la diosa Visnú llegó a sentise tan sola que sus lágrimas desbordaron el río...

Las caras de abotagamiento de Fede y el ayudante reflejan una impasibilidad total ante las triquiñuelas a las que Raquel les tiene acostumbrados, sin moverse de sus sillas escuchan como a la lluvia. Yoly y David se miran algo asustados. Ambos miran sus vasos sin atreverse a beber. Ante el poco éxito de su estrategia, Raquel les empuja levemente hacia el salón mientras les dice:

RAQUEL

Bueno, les dejo, porque estoy segura de que vosotros dos tenéis muchísimo en común.

El ayudante, como impulsado como un resorte y a la vista de que ya no está la pareja se dirige apremiante a Raquel.

AYUDANTE

¿Me das mis cuarenta euros?

RAQUEL

Toda melosa, abrazándole.

¿Cuarenta qué? ¿Cuarenta pellizcos en el culo te voy a dar yo a ti? (Le acaricia la nuca)

AYUDANTE

Devolviéndola el abrazo y apretándola el culo con la mano.

¡Si mi culo estuviera tan duro como éste no me importaría, corazón!

RAQUEL

Con voz de golfa, casi quemándole con su aliento.

¡Anda, pásate el martes por la noche por mi despacho y te pagaré como mereces!

El ayudante se aparta un poco azorado intentando reprimir su erección, Rauel se coge una coleta.

¡QUÉ! (A los dos) ¿Cómo están mis chicos, cansados? Pues yo les dejo en esta noche tan animada que yo me voy a cantar.

FEDE

Incrédulo, sin mover un músculo de su silla.

¿A cantar?

RAQUEL

A cantar bingo bajo las luces de colores.

Se echa la chaqueta al hombro y se va guiñando un ojo, fingiendo no haberse dado cuenta de que su ayudante quería besarla para despedirse y dejándole con la boca congelada en un beso y boqueando con la boca como un labio de pez.
Publicado por josenogues @ 14:38 | 0 Comentarios | Enviar