CUNILINGUS
Los primeros cinco minutos me parecieron estupendos, no me dolía el cuello ni la cabeza y la boca la tenía bien colocada. En los siguientes diez minutos se me empezó a cansar la lengua, aún así conservaba un buen nivel de excitación y disfrutaba con lo que estaba haciendo pero con el siguiente cuarto de hora se me empezó a nublar la vista, entonces fue cuando cerré los ojos y ya no volvería a abrirlos hasta el final. Luego recuerdo diez minutos de los que siete los aguanté por ella, porque me gustaba y me caía bien, y los tres minutos restantes fueron por obra y gracia del más puro amor. A partir de aquí todo empieza a hacerse confuso, mi boca sigue presionada contra ella, sigo lamiendo y chupando todo lo que puedo, pero la cama empieza a darme vueltas y su piel me parece que se queda pegada a mis labios, entonces es cuando ella intenta decirme algo pero su voz llega hasta mí amortiguada como si hubiera niebla y yo siento que la sangre se ha detenido en un punto de mi cabeza y que ha bajado de repente hasta la punta de mi lengua y entonces hago un esfuerzo por incorporarme pero ella me aprieta la cabeza y no me suelta y yo meto la lengua más profundamente y ella sigue apretándome y apretándome y yo sigo lamiendo y chupando pero llega un momento en que no puedo respirar y vuelvo a intentar incorporarme pero ella me presiona con más fuerza y mis labios se mueven gritando en el interior de su vulva, gritando y chillando desesperadamente, lanzando el poco aire de mis pulmones sobre su clítoris y entonces siento su flujo caliente salir de su cuerpo contra mi cara y el flujo de mi alma salir de mi cuerpo contra la suya, y la encontré al final ahí, mirándome, con evidente cara de satisfacción, con evidentes muestras de haberse corrido, de orgasmo al fin...
¿Y vosotros por qué estáis muertos?